La Confederación Hidrográfica del Ebrorevisará su propuesta de dotaciones para riego en el Plan de Cuenca 2028-2033. Aunque en un principio propuso reducirlas entre un 3 y un 19%, según el sistema, esos porcentajes cambiarán tras conocer un estudio reciente del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) que advierte de que la cuenca, con horizonte 2050, recibirá un 12,5% menos de aportaciones de agua.
En un principio se estimaba una reducción del 5%, por lo que ahora el escenario de la planificación tiene que cambiar. El organismo quiere ser ejemplarizante respecto a la respuesta al cambio climático. En adelante, los cultivos necesitarán más agua, pero habrá menos agua disponible. Por eso, el presidente de CHE, Carlos Arrazola, ve necesario armonizar ambos aspectos y trabajar con rigor en el establecimiento de unas dotaciones que garanticen la actividad del sector primario, pero también la buena gestión y optimización de los recursos. Todo atendiendo a los informes y al proceso participativo abierto.
En ese sentido, casi la mitad de las 88 alegaciones recibidas a los documentos iniciales del plan hidrológico del cuarto ciclo hacen referencia a las dotaciones. Los regantes se quejan por la reducción del agua disponible para riegos. Aunque Arrazola ha insistido en que es pronto para saber si aumentarán o crecerán, cree que no habrá grandes diferencias.
El trabajo del nuevo plan seguirá con distintos procesos participativos con la previsión de que el Gobierno de España lo apruebe en diciembre de 2027.

