Las tormentas del fin de semana han dejado importantes afecciones en las comarcas del Bajo Aragón y Matarraña. En Ráfales hoy continúan con las labores de limpieza a la espera de que lleguen los efectivos del servicio de maquinaria de la Diputación de Teruel.
El alcalde de la localidad, José Ramón Arrufat, ha indicado que sufrieron los efectos de dos tormentas seguidas, que descargaron hasta cien litros de precipitación por metro cuadrado en tan solo media hora. La peor parte se la llevaron los caminos, "donde será necesario que actúen los medios de la Diputación de Teruel para hacerlos transitables lo antes posible".
En Alcañiz también continúan valorando los daños de la tormenta, que el sábado obligó a cortar la carretera N211 a su paso por Valmuel, donde se recogieron 40 litros de agua por metro cuadrado. El alcalde de la capital bajoaragonesa, Miguel Ángel Estevan, ha subrayado la importancia de las alarmas, "que han evitado males mayores".

