La Primera Federación alcanza este fin de semana su quinta jornada liguera y el calendario nos depara el primer derbi aragonés de la temporada. Club Deportivo Teruel y Sociedad Deportiva Huesca medirán sus fuerzas este domingo, a partir de las 19.00 horas, en el estadio del conjunto turolense, en Pinilla.
Más allá de lo especial que resulta un enfrentamiento regional que no se da desde hace más de dos décadas, la emoción se incrementa por la imperiosa necesidad de ambos equipos de sumar los tres puntos. Uno no vale, necesitan tres. En el caso de los locales, los de Kiko Ramírez todavía no saben lo que es meter un gol ni, obvio, ganar. Suman un punto y son colistas de la tabla, por lo que sería trascendental vencer para empezar a salir del pozo clasificatorio.
Mejor situado está el Huesca, pero aparentemente lejos de su objetivo, que no es otro que ascender. No por lo numérico, ya que está a tres puntos de los playoffs de ascenso pese a figurar en una preocupante decimotercera posición, sino ya por las sensaciones. Los de Raúl Jardiel mejoraron sus prestaciones en el último choque con el Atlético Madrileño como rival, pero no fue suficiente como para ganar, sabor que no paladean desde el estreno liguero frente al Sant Andreu.
Por tanto, duelo muy importante que puede marcar la dinámica de ambos, tanto para bien como para mal. A priori, por plantilla, el favoritismo es para la Sociedad Deportiva Huesca, pero en el fútbol cada vez vale de menos esa etiqueta. Y en un derbi, todavía menos.

