Así no se puede seguir. Es la reflexión a la que llegan en el seno de la Sociedad Deportiva Huesca tras un arranque liguero dubitativo. Sobre todo en cuanto a sensaciones, ya que se admite que los oscenses no han dado la talla esperada y que los cuatro puntos que atesoran en la tabla clasificatoria son, de largo, la noticia más positiva.
Son sólo tres jornadas, pero tras la victoria inicial frente a un Sant Andreu que mereció más, vino después el tropiezo en Jaén con un empate a dos tantos que no sería mal resultado si no se tuviera en cuenta el contexto: los andaluces disputaron toda la segunda parte con dos hombres menos por sendas expulsiones en el tiempo de descuento.
El varapalo definitivo, y que ha encendido todas las alarmas, se vivió el pasado fin de semana en El Alcoraz frente a un filial del Villarreal que fue infinitamente superior desde el pitido inicial hasta el final. Un 0-3 que ha escocido y que obliga a los de Raúl Jardiel a una reacción inmediata.
Llega este fin de semana al estadio oscense el segundo clasificado y máximo goleador de la categoría, el Atlético Madrileño, que viene de endosarle un severo 4-0 al Real Murcia. Desde el vestuario lo tienen claro y así lo expresaba Salva Ruiz: "Para hacer un equipo para estar arriba va a tocar sufrir".

