Un enfoque centrado en prevenir antes que tratar
A diferencia de otras formaciones centradas exclusivamente en fases avanzadas de enfermedades neurodegenerativas, este experto universitario CEU pone el acento en la detección temprana y en la intervención preventiva. El objetivo es dotar a los profesionales sanitarios de herramientas clínicas y diagnósticas que permitan identificar precozmente los síntomas y aplicar estrategias terapéuticas con mayor eficacia. “Cuanto antes se diagnostique un deterioro cognitivo, mayores probabilidades existen de frenar su evolución e incluso de revertir algunos casos potencialmente reversibles” explica Félix Viñuela, coordinador del programa.
La calidad educativa durante la infancia puede influir en el riesgo de padecer deterioro cognitivo o enfermedad de Alzheimer en edades avanzadas
Otro de los aspectos diferenciales del programa es su visión poblacional y preventiva. El deterioro cognitivo no se asocia únicamente al envejecimiento, sino también a factores relacionados con el estilo de vida, la educación y la salud cardiovascular. “La calidad educativa durante la infancia puede influir en el riesgo de padecer deterioro cognitivo o enfermedad de Alzheimer en edades avanzadas”, asegura su coordinador, destacando que es muy importante actuar desde edades tempranas de la vida mediante la estimulación cognitiva, la prevención del sedentarismo, el control de factores de riesgo vascular, la alimentación saludable, la prevención del aislamiento social o la mejora de la calidad educativa.
Nutrición y salud cerebral
La alimentación y la nutrición especializada pueden desempeñar un papel clave en la protección cerebral y en el abordaje de determinados procesos neurodegenerativos. En este sentido, el proyecto cuenta con la colaboración de Danone Nutricia, división de nutrición médica especializada del grupo Danone, dedicada a la investigación y desarrollo de productos para pacientes con necesidades dietéticas específicas y aplicadas a diferentes patologías.
Mª Luisa Ríos, adjunta al vicerrector de Posgrado y Transformación Digital de la Universidad CEU Fernando III, destaca que “este acuerdo supone un avance importante para impulsar el conocimiento y la investigación en un ámbito tan relevante como es el deterioro cognitivo”. En este sentido, subraya que la colaboración entre la Universidad CEU Fernando III y Danone Nutricia “pretende contribuir a que, a través de este programa pionero, profesionales sanitarios e investigadores puedan avanzar, compartir conocimiento y generar un impacto real en la práctica clínica”. Asimismo, señala que esta alianza “abre la puerta a nuevas iniciativas conjuntas de interés común para ambas entidades”, poniendo en valor que “nos une un compromiso compartido con la mejora de la calidad de vida a través de la ciencia”.
"Desde Danone Nutricia estamos convencidos de que la nutrición clínica juega un papel clave en el abordaje del deterioro cognitivo. Esta colaboración con la Universidad CEU Fernando III refleja nuestro compromiso con la investigación, la ciencia y la formación a los profesionales sanitarios desde el inicio de su trayectoria. En este ámbito, soluciones nutricionales específicas como Souvenaid forman parte de este enfoque basado en evidencia. Y colaboraciones como esta ponen de manifiesto que la detección precoz y la intervención nutricional personalizada son herramientas esenciales para abordar la progresión de las enfermedades neurodegenerativas”, expone Gonzalo Zárate, director médico de Danone Nutricia.
Un modelo pionero con visión holística
El Experto Universitario en Deterioro Cognitivo y Neuropsiquiatría incorpora además una perspectiva innovadora al integrar la neuropsiquiatría dentro del estudio del deterioro cognitivo. Este enfoque analiza cómo las emociones, la conducta, el aislamiento social o la dependencia tecnológica influyen directamente en la salud cognitiva. Según sus responsables, esta integración entre neurología y psiquiatría convierte al programa en una propuesta diferencial a nivel internacional.
Aunque la enfermedad de Alzheimer ocupa un lugar central dentro del programa, el experto universitario aborda también otras causas de deterioro cognitivo de gran impacto social, como el deterioro vascular, las secuelas del ictus, el impacto del consumo excesivo de psicofármacos o los trastornos relacionados con estilos de vida poco saludables. El enfoque incluye además la formación en dependencia y atención sociosanitaria en fases avanzadas de la enfermedad.
El experto universitario incorpora, asimismo, formación en herramientas diagnósticas avanzadas y en innovación biomédica, incluyendo biomarcadores de enfermedades neurodegenerativas, estrategias terapéuticas farmacológicas y no farmacológicas, tratamientos etiopatogénicos, e investigación clínica, destacando así la importancia de aplicar la innovación para comprender y tratar de manera más eficaz las enfermedades asociadas al deterioro cognitivo.

