Cada empleado llegó a las instalaciones con un consejo bajo el brazo: desde trucos de limpieza caseros y naturales, hasta prácticas sencillas de reciclaje o ideas para ahorrar energía en el día a día. Esos pequeños gestos, representados en cartulinas con forma de hojas y corazones, quedaron plasmados en un mural que se exhibirá de manera permanente en la fábrica como recordatorio de la fuerza de las acciones colectivas.
“Estas iniciativas no son solo simbólicas. Ayudan a que los hábitos sostenibles se interioricen en la plantilla y refuercen nuestro compromiso con los estándares medioambientales que acreditan nuestras certificaciones, como la ISO 14001 o la EMAS”, señaló Mario González Martín, responsable de Calidad y Fabricación de Fabrienvaf.
La jornada incluyó una charla sobre la Guía de Buenas Prácticas Ambientales, Sostenibilidad y Política de Calidad y Medio Ambiente de la compañía y un divertido concurso con preguntas que puso a prueba los conocimientos de los participantes. Una dinámica que, además de concienciar, buscó reforzar la responsabilidad compartida de reducir residuos y consumo energético tanto dentro como fuera de la empresa.
Fabrienvaf lleva participando en el Día Mundial de la Limpieza desde 2021, cada año con un reto distinto: juegos y concursos en sus inicios, una jornada de limpieza en la ribera del Guadalquivir en 2023, la plantación de medio centenar de cipreses en 2024, y este año, el mural colectivo de eco-tips. Acciones que reflejan el espíritu joven, creativo y proactivo de su equipo, convencido de que la sostenibilidad empieza con pequeños gestos.
Con reconocimientos como el certificado de Huella de Carbono, ISO 9001 y 14001, EMAS o el sello de Energía 100 % Verde, la compañía reafirma que cuidar del planeta no es una acción puntual, sino un compromiso permanente.

