Durante cuatro meses, y dentro del departamento de composición, Alba ha estado trabajando en una de las secuencias finales de la película, donde entre otras tareas, ha tenido que componer un dinosaurio en 3D. Su labor como compositora de efectos visuales ha consistido en integrar todos los elementos generados por otros departamentos —desde la grabación en set hasta las animaciones y renders del dinosaurio— para construir el plano final, lo que implica ajustar el color, añadir sombras, interacciones con el entorno, y asegurar que el dinosaurio se perciba como algo real para lograr una integración creíble. “Aunque los decorados estaban muy bien logrados para representar la isla tropical donde transcurre la historia, la mayoría de los planos requerían extensiones digitales del entorno: selvas, montañas, cielo, mar... Cada plano lleva detrás un trabajo minucioso y en equipo que hace posible esta ilusión cinematográfica” explica Alba.
'Jurassic World: el renacer', es la séptima entrega de la franquicia de 'Parque Jurásico', y la cuarta bajo el nombre de 'Jurassic World', protagonizada por Scarlett Johansson y Jonathan Bailey. Cinco años después de los acontecimientos de ‘Jurassic World: Dominion’, la ecología del planeta Tierra ha demostrado ser insoportable para los dinosaurios. Las tres criaturas más grandes dentro de esta biosfera tropical tienen en su ADN la clave para fabricar un medicamento que aportará beneficios milagrosos a la raza humana. Zora Bennett (Scarlett Johansson) es una experta en operaciones encubiertas contratada para dirigir a un equipo de especialistas en una misión secreta cuyo objetivo es conseguir el material genético, pero esta operación se cruzará con una familia cuyo barco volcó por culpa de unos dinosaurios acuáticos y todos acabarán en una isla prohibida donde se ubicó hace años un centro de investigación ultrasecreto del Parque Jurásico. Allí, en un lugar poblado por dinosaurios de numerosas especies, se enfrentarán a un descubrimiento tan sorprendente como siniestro que lleva décadas escondido.
“Contribuir a dar vida a este universo con mi trabajo ha sido un auténtico privilegio. En esta entrega se ha apostado por recuperar el estilo visual y narrativo de las primeras películas, que de pequeña veía con mis padres y me encantaban, así que formar parte de esta saga ahora, desde dentro, me ha hecho mucha ilusión” afirma Alba.
Esta malagueña, de tan solo 29 años, cuenta con una amplia trayectoria en el sector de los efectos visuales. Graduada en ‘Animación’ por el Centro Universitario U-tad (Madrid), Alba ya puede presumir de haber trabajado en películas de la factoría Marvel como, ‘Ant-Man y la Avispa: Quantumania', ‘Ultraman: el ascenso’, ‘Misión imposible: sentencia mortal’, así como en las series ‘Andor’ y ‘Willow’, todas ellas en la empresa ILM, donde se incorporó en el año 2021. Asimismo, también ha formado parte de empresas como Double Negative, participando en series como ‘Chernobyl’, ‘Big little lies’, ‘Cristal oscuro’ o ‘Shadow and bone’ y en BlueBolt para ‘The last Kingdom’, entre otras.
Los efectos visuales, la clave del éxito de las grandes superproducciones
La presencia de efectos visuales generados por ordenador es, desde hace años, una parte fundamental de la producción cinematográfica para crear y modificar escenarios filmados o mostrar aquello que las cámaras no pueden registrar. Con la transformación digital del contenido audiovisual, los efectos visuales han pasado a ser una base fundamental para prácticamente la totalidad de las producciones audiovisuales, ya sea para crear mundos imposibles, recrear el pasado o, simplemente, para eliminar todo aquello que el director no quiere mostrar. Como dato, los grandes estudios de Hollywood pueden llegar a destinar más de la mitad del presupuesto de una superproducción al desarrollo de sus efectos visuales, pues la gran mayoría de películas con mayor recaudación han basado parte de su éxito en la atracción comercial de grandes secuencias apoyadas en la espectacularidad de sus efectos visuales.
Como año tras año se incrementa la demanda de contenido audiovisual, aumenta por tanto la demanda de efectos visuales, comúnmente llamados VFX, por sus siglas en inglés. Por tanto, la formación de talento especializado en esta industria es una necesidad, tanto en España como en el resto del mundo, por ello U-tad, centro universitario de referencia en el sector de la animación y los efectos visuales, es la única institución educativa en España que ofrece el primer grado oficial en ‘Efectos visuales’.

