En esta etapa no solo descienden los estrógenos. Se alteran también el cortisol, la insulina y neurotransmisores clave para el descanso, la energía y la claridad mental
Por eso muchas mujeres sienten:
Cansancio persistente que no mejora con “vitaminas”.
Grasa abdominal aunque mantengan los mismos hábitos.
Niebla mental.
Sueño fragmentado.
Piel más reactiva o inflamada.
No es exageración. No es falta de fuerza de voluntad. Es fisiología.
Asun Arias, farmacéutica especializada en salud femenina y formadora de más de 3.000 farmacias en España lleva años trabajando en esta área desde la farmacia y la formación especializada.
Como ella explica:
“La menopausia no es el inicio del declive. Es el inicio de una nueva fisiología. Y entenderla es clave para mejorar la calidad de vida.”

