El alcalde de Chiclana, José María Román, ha sido el último dirigente socialista que ha pedido de manera abierta una posible abstención condicionada en el pleno de investidura del nuevo Gobierno andaluz para evitar un pacto entre PP y Vox. En una entrevista en 7TV Andalucía, el regidor chiclanero ha defendido esta posibilidad, “siempre desde una óptica personal”, ante la necesidad de hacer “política útil” y poniendo sobre la mesa exigencias concretas en materia de sanidad pública y mejora de los servicios públicos.
José María Román no es un dirigente cualquiera: ha sido investido alcalde en cinco ocasiones en una de las ciudades más pobladas de Cádiz y, junto a San Fernando, Rota y Vejer, conforma un ‘cinturón socialista’ de municipios gobernados por el PSOE. Además, Román no es nuevo en la política institucional gaditana, tras haber asumido durante años distintos puestos de responsabilidad en la Diputación de Cádiz y en la Junta de Andalucía. También está considerado una voz con perfil propio y, en ocasiones, crítica con la dirección provincial del PSOE que lidera el sanroqueño Juan Carlos Ruiz Boix.
Precisamente, el líder socialista provincial ha sido uno de los primeros en salir al paso de esta posibilidad, marcando distancia con el planteamiento de Román y dejando claro que el PSOE de Cádiz no contempla facilitar, ni por activa ni por pasiva, la continuidad de Juanma Moreno al frente de la Junta de Andalucía. En la misma línea se ha situado el secretario de Organización del PSOE de Cádiz, Juan Cornejo, que ha reiterado el “no rotundo” de la formación a una abstención en la investidura de Juanma Moreno.
Cornejo ha defendido que el partido respalda al cien por cien la posición marcada por María Jesús Montero y ha vinculado ese rechazo a la gestión del PP en la Junta, a la que acusa de haber desmantelado servicios públicos esenciales como la sanidad, la educación o la dependencia.

