Este martes se ha celebrado el segundo debate de la campaña electoral de Castilla y León, que ha servido para volver a ver de primera mano la ruptura entre Alfonso Fernández Mañueco (PP) y Carlos Pollán (Vox).
El debate ganó en intensidad en los enfrentamientos entre los tres candidatos respecto al primer encuentro, pero no tuvo grandes sorpresas en las propuestas de cada uno de ellos.
Mañueco (PP) mantuvo la defensa de su gestión al frente de la Junta y criticó las políticas del gobierno de Pedro Sánchez; Martínez (PSOE) se centró en la decadencia de Castilla y León y en su despoblación; y Pollán (Vox) cargó contra las otras dos formaciones por las políticas de inmigración y el apoyo a la Agenda 2030.
El choque se intensificó entre los candidatos de PP y Vox cuando en el horizonte se podría necesitar un pacto entre ambos para formar gobiernos.
"Dijo literalmente que a mí me gustaría tirar seres humanos al mar. Es un comentario absolutamente infame y miserable. Quisiera saber, tras ese comentario, si cuando pase el 15 de marzo usted va a querer sentarse a dialogar o pactar algo con un partido del que ha dicho lo que ha dicho", reprochó Pollán a un Mañueco que se limitó a contestarle que "aquí se viene llorado".
"Llevan más de dos años insultándonos y diciendo todo tipo de barbaridades contra el PP. No se hagan los ofendidos porque haya un rifirrafe en un debate. Aquí se viene llorado", respondió el presidente de la Junta.
Martínez insiste en dejar gobernar a la lista más votada
Por su parte, el candidato del PSOE, Carlos Martínez, ha insistido en la gestión ineficaz de Mañueco y ha puesto como ejemplo la gestión de los incendios registrados en la comunidad autónoma el pasado verano.
La tensión entre candidatos también se ha mantenido entre Mañueco y Martínez, quien insistió en la oferta de facilitar el gobierno a la lista más votada.
"Está haciendo caso omiso a ese 85% de la población que insiste en plantear que existe una banda ancha de consenso entre las dos fuerzas políticas mayoritarias para hacer de cortafuegos ante la extrema derecha que no cree en las comunidades autónomas, que no cree en Europa y que viene a deteriorar la propia democracia", reprochó el candidato socialista.
Las encuestas atisban un nuevo bloqueo
Y es que las últimas encuestas electorales atisban un nuevo bloqueo electoral en Castilla y León, muy similar al de regiones como Extremadura o Aragón.
Todo apunta a que el PP será el claro ganador con un 33-36% del voto logrando entre 31 y 34 escaños, lo que le dejaría lejos de los 41 de la mayoría absoluta.
Es por ello que para eso se antoja crucial el apoyo de un Vox que sigue sin ceder en Extremadura y Aragón y al que hemos visto chocar frontalmente con Mañueco durante la campaña. La formación de Abascal crecería afianzándose como tercera fuerza acercándose al 20% del voto logrando entre 15 y 18 escaños.
Por su parte, el PSOE sería segunda fuerza en la región con un 27-30% del voto logrando entre 25 y 28 escaños.
