El líder de ERC en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, ha insistido este lunes en reclamar un frente de izquierdas para las próximas elecciones generales ante la posibilidad de una mayoría del PP y Vox: "Lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos".
Después del mal resultado logrado por los partidos de izquierda en las elecciones de Aragón, donde el bloque de izquierdas ha sido ampliamente superado por el de derechas gracias al ascenso del partido ultraderechista Vox que ha duplicado sus escaños, Rufián ha reaccionado con un mensaje en X en el que ha mostrado su preocupación por el avance del "fascismo".
"Quien no vea que hay que hacer algo o no ve bien o ya le va bien que no lo haya", Rufián comienza su publicación con esta advertencia a la que añade que "lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos" y que "los tuits, artículos o especulaciones contra mí no van hacer que PP y VOX dejen de sumar 200 diputados".
Hechas estas apreciaciones, el portavoz de ERE avisa de que "creer que el fascismo se va a parar en la frontera de tu sede o de tu nación porque vota diferente es magia negligente" y se hace una serie de preguntas entre las que plantea si "no vale la pena intentar hacer algo diferente para frenarlo".
De esta manera, Rufián incide en la idea de un frente común de izquierdas después de que ayer se conociera que llevará a cabo un acto con el portavoz adjunto de Más Madrid en la Asamblea madrileña, Emilio Delgado, con el debate de fondo sobre las alianzas de las izquierdas de cara a las próximas elecciones generales.
Pese a la postura de Rufián, la dirección de ERC ha reiterado que un frente común electoral tiene sentido en unos comicios europeos, en los que existe una sola circunscripción y a los que los republicanos ya han concurrido junto a Bildu o el BNG, pero no en unas generales, con circunscripción provincial.
Maíllo le responde: "La gente está harta de las telenovelas de la izquierda"
El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha respondido a esta idea de Rufián que la gente "está harta de las telenovelas en la izquierda" y que los diálogos relevantes son los que se producen "desde abajo" y con la militancia.
En este sentido, ha subrayado que lo que requieren las bases progresistas son un proyecto "sólido" frente a los hiperliderazgos y piden menos "personalismo" y más construcción "colectiva" para movilizar a la izquierda.

