El partido entre España y Ucrania de clasificación para el próximo Mundialde fútbol femenino que tendría que disputarse este sábado en Turquía está en peligro por culpa de la guerra que ha estallado en los últimos días en Oriente Medio.
El encuentro, que tendría que jugarse este sábado en el estadio Mardan Antalyaspor, en Antalya, al sur de Turquía, podría no disputarse por la preocupación de jugadoras y clubes, que no están por la labor de viajar a esta zona en conflicto.
Estas dudas se plantean especialmente después de que Turquía esté barajando cerrar su espacio aéreo tras haber derribado este miércoles un misil balístico disparado desde Irán.
Esta situación también podría afectar al partido de Conference League que enfrenta la próxima semana al Rayo Vallecano y al Samsunspor, que debe disputarse en Turquía.
El cierre del espacio aéreo impediría el viaje tanto del equipo español como de los aficionados vallecanos, por lo que desde el club ya muestran su preocupación, aunque aún queda más de una semana para el choque.
Entre las opciones que se barajan estaría la de disputar el partido en una sede neutral.
Pendientes de la Finalissima
De la misma manera, desde la RFEF también muestran su preocupación con la sede de la Finalissima, que debía enfrentar en Qatar a España y Argentina el próximo 27 de marzo.
Después de muchos rumores en los últimos días, el cambio de sede parece asegurado y podría confirmarse en las próximas horas. Todo apunta a que se disputará en alguna ciudad europea, siendo Londres, Roma y Múnich las favoritas para acoger el partido entre las selecciones campeonas de Europa y Sudamérica.
