Al igual que ocurrió con España, Portugal ha necesitado llegar al segundo partido para desplegar el gran juego que es capaz de ofrecer a través de una goleada. Los de Roberto Martínez han logrado arrancar en esta Copa del Mundo con sus primeros tres puntos tras endosar una dolorosa goleada por cinco goles a cero a Uzbekistán con un gran protagonista: Cristiano Ronaldo.
Con sus dos tantos, anotados en la primera parte, se ha convertido oficialmente en el único futbolista de la historia en anotar en seis ediciones de los Mundiales, abriendo la lata tras cazar un gran centro de João Cancelo. Lejos de conformarse con la ventaja, el combinado luso continuó con su asedio absoluto, volcando todo su peligro por la banda izquierda.
Fruto de esa insistencia, una falta en el borde del área provocada por Pedro Neto sirvió para aumentar la distancia: cuando todo el estadio esperaba el disparo de Cristiano, Nuno Mendes sorprendió con un zurdazo inapelable que supuso el 2-0.
Uzbekistán intentó reaccionar tras la pausa de hidratación e incluso llegó a marcar un golazo desde fuera del área por medio de Ganiev, pero el VAR terminó por anularlo correctamente debido a una falta previa sobre Cancelo.
Tras el susto, la selección portuguesa volvió a tomar el control y castigó la osadía asiática con una contra letal comandada por Bruno Fernandes, quien filtró un balón perfecto para que Cristiano Ronaldo firmara su doblete y el 3-0 en el electrónico.
Un Cristiano Ronaldo de récord
Al borde del descanso, el capitán luso rozó el hat-trick con una sutil vaselina que la zaga rival sacó milagrosamente bajo palos. Tras el descanso Uzbekistán dio un tímido paso al frente que logró probar a Diogo Costa por primera vez. Sin embargo, el ímpetu luso no tardó en reaparecer de la mano de una brillante jugada ensayada y la asfixiante presión de un insaciable Cristiano Ronaldo.
Al festival del '7' (que sumó los récords de goleador más veterano en firmar un doblete mundialista y máximo artillero histórico de Portugal en las Copas del Mundo tras superar a Eusébio) se le unió el cuarto de la tarde: un córner raso rematado de tacón por João Félix que desvió un defensor uzbeko hacia su propia portería.
Tras el carrusel de cambios de Roberto Martínez, que dio entrada a Trincão por un fatigado Joao Félix, Uzbekistán intentó maquillar el resultado con una contra de Shomurodov que se marchó alta. Portugal respondió de inmediato buscando la manita; primero la tuvo Cristiano a bocajarro y poco después Bruno Fernandes con un latigazo lejano que salvó el arquero rival con una estirada prodigiosa.
El premio a la insistencia llegó finalmente en el tramo final con una cabalgada de Rafa Leão, quien cazó un rechace a pase de Semedo para reventar el balón por la escuadra y firmar el 5-0 definitivo. Con esta contundente manita, Portugal disipa las dudas de su debut, suma sus primeros tres puntos en el Grupo K y avisa a sus rivales de que sigue siendo una de las grandes candidatas.
Así sonó en Radioestadio la manita de Portugal a Uzbekistán (5-0)
Inglaterra y Ghana firman un empate sin goles en Boston
Inglaterra y Ghana han empatado sin goles en un partido gris marcado por la falta de inspiración ofensiva y las escasas ocasiones durante la mayor parte de los 90 minutos. El resultado mantiene a los ingleses al frente de la clasificación y a los africanos en la segunda posición, un desenlace que pareció satisfacer a ambos conjuntos.
La selección inglesa monopolizó la posesión desde el inicio, pero su dominio territorial apenas se tradujo en peligro. Los primeros avisos llegaron a través de Declan Rice, que probó fortuna con un potente lanzamiento de falta que se marchó rozando el larguero y, más tarde, con un remate de cabeza que se fue por encima del travesaño. Entre medias, Anthony Gordon dispuso de una buena oportunidad tras una asistencia de James, aunque la zaga ghanesa reaccionó a tiempo para evitar el remate.
Ghana, cómoda en un planteamiento más conservador, buscó hacer daño a la contra. Iñaki Williams fue sorprendido en fuera de juego cuando se quedaba solo ante Pickford y, salvo algunas aproximaciones aisladas, el conjunto africano apenas inquietó a la defensa inglesa durante una primera mitad que terminó sin goles y con pocas emociones.
Tras el descanso, Ghana dio un paso adelante y estuvo cerca de adelantarse cuando Senaya irrumpió en el área inglesa, pero Spence apareció providencialmente para evitar el remate. Inglaterra respondió con varias llegadas peligrosas. Gordon obligó a intervenir a la defensa casi sobre la línea de gol y Madueke rozó el tanto con un disparo desde la frontal que salió desviado.
La polémica llegó mediada la segunda parte. Pickford salió de su área para frenar una carrera de Adu y terminó derribando al delantero ghanés. Los africanos reclamaron la expulsión del guardameta inglés, aunque el árbitro señaló falta en ataque y zanjó las protestas.
El guion cambió en el tramo final. Ghana tuvo una ocasión clarísima en una contra conducida por Prince, aunque la acción quedó invalidada por fuera de juego. Poco después llegó la reacción inglesa. Asare se convirtió entonces en el gran protagonista del partido. El portero ghanés firmó una espectacular intervención para desviar un disparo ajustado de Bukayo Saka y mantener el empate.
Apenas un minuto después, Inglaterra desperdició la oportunidad más clara del encuentro: un cabezazo de O'Reilly se estrelló en el larguero y el rechace cayó a los pies de Harry Kane, que, con la portería a su disposición, envió el balón por encima del travesaño. Ya en el tiempo añadido, los ingleses encerraron a Ghana en su área. Saka estuvo a punto de romper la igualdad con un remate de cabeza, pero la defensa africana salvó el balón sobre la misma línea cuando el gol parecía inevitable.







