El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha anunciado a través de un comunicado que la entidad desiste de su intención de crear una filial para comercializar la Copa del Mundo: "Tras escuchar atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha creado divisiones".
Estas divisiones, asegura, "no redundan en beneficio del objetivo planteado inicialmente" y, por ello, el máximo organismo del fútbol, da marcha atrás en una decisión que había provocado numerosas críticas y la decisión de la UEFA y todas sus federaciones de no participar en cualquier competición organizada por la entidad presidida por Infantino. La FIFA añade que su propósito "siempre" ha sido "unirnos y mejorar".
La FIFA asegura que el objetivo "siempre" ha sido fortalecer a las asociaciones
La noticia salió a la luz el miércoles, cuando The Times publicó una información con las intenciones de la FIFA y la UEFA y otros organismos expresaron rápidamente su postura en contra. La FIFA publicó una carta en la que explicaba cuáles eran las intenciones, de la que se desprendía que daba un plazo de 53 días a las federaciones para aceptar.
El objetivo era vender el 20% de FIFA Forward Enterprise (FFE), la nueva filial que buscaba crear para manejar las operaciones comerciales y los eventos de la organización, como el Mundial de fútbol, su principal producto. Esta filial está valorada en unos 20.000 millones de dólares, de acuerdo con J.P.Morgan.
En este sentido, en ese citado comunicado, la FIFA se ha reafirmado en sus primeras intenciones, que consistían en "proporcionar una base para fortalecer aún más a nuestras Asociaciones Miembro de la FIFA y nuestro deporte a nivel mundial, especialmente en aquellos países donde el apoyo es más necesario".
La UEFA acusó a la FIFA de falta de transparencia
Sin embargo, sin el apoyo de la UEFA y el de otras asociaciones, el proyecto queda aparcado. La FIFA sostiene que el proyecto solo saldría adelante, "como se dijo desde el principio", si la mayoría de las asociaciones estaban a favor y "siempre sujeto a un proceso de consulta con ellas, el Consejo de la FIFA, las Confederaciones y los actores más amplios".
Cabe destacar que la UEFA y demás organizaciones en contra acusaron al organismo de falta de transparencia y de traspasar líneas que el fútbol nunca debería.
Infantino no tira la toalla
Aun así, Infantino seguirá intentando otras vías, tal y como afirma la última frase del comunicado, redactada por él mismo: "De cara al futuro, mi intención es reunir a todas las partes interesadas en los próximos días y semanas, con un espíritu de interés común por nuestro deporte y con el objetivo de seguir impulsando el fútbol en todas partes, especialmente en aquellos países que más necesitan nuestro apoyo".

