Madrugo para contarte que Lamine se ha metido de lleno en la campaña del Balón de Oro y ha reclamado el premio para sí mismo. Es una entrevista que grabó con Valdano el viernes y de la que Movistar adelantó ayer este pequeño extracto. Como ha sido hace sólo unas horas, seguramente ni lo has escuchado aún.
"Mbappé y yo somos lo mejores del mundo, pero me lo merezco yo", dice.
Lamine responde a la entrevista de Mbappé la semana pasada, cuando reclamó también el voto al ser el máximo goleador, recordó, de LaLiga, la Champions y el Mundial. Son jugadores a los que no les ruboriza mirarse al espejo y decir en alto que son los más guapos. Es la vanidad al servicio de un premio individual que los que no alcanzan a ganarlo repelen, con el argumento de que el fútbol es un deporte colectivo.
Chirría escuchar este tono porque piensas que Leo Messi o Cristiano Ronaldo no necesitaron reclamar nunca un premio que dominaron mano a mano durante 16 años. Imagino a Lamine cuando recibió en su móvil las declaraciones de Mbappé y pensó que por él no sería, llamó a Valdano y entró de lleno en la campaña.
Lamine y Mbappé buscan el voto de los indecisos, de los que no tenían un ganador claro, para que no caigan en la tentación de votar a Rodrigo, Messi, Fabián o Kane. De momento han conseguido que la batalla se reduzca a solo dos candidatos. Quién nos iba a decir, Rafa, que serían Lamine y Mbappé los que nos devolverían al bipartidismo.
