El dúo se colgó el oro en la final del dúo libre en el Mundial de Singapur 2025, firmando una actuación impecable que les permitió subir a lo más alto del podio por delante de Italia y Rusia. Con una puntuación total de 282.6087, y un espectacular 133.3500 en ejecución artística, las nadadoras españolas se convirtieron en campeonas del mundo por primera vez en esta modalidad.
Una rutina que quedó para la historia
Bajo la atenta mirada de Andrea Fuentes y Judith Requena desde el banquillo, las españolas salieron a la piscina con la música de ‘Escalate’ de Tsar B de fondo. Habían conseguido el privilegio de partir últimas en la final gracias a su brillante preliminar, y lo aprovecharon al máximo. Los indicadores fueron iluminándose en verde uno tras otro, sellando un ejercicio sin fisuras y lleno de precisión, energía y elegancia.
Italia sorprende
Antes del turno español, Italia había marcado el nivel con un sobresaliente 278.7137 gracias a una gran impresión artística (126.4500), lo que aseguró su plata. Las rusas, bajo bandera neutral, firmaron 277.1117, una nota que no bastó para superar a las transalpinas. Las grandes favoritas, China y Japón, no lograron mantener el nivel esperado: las chinas cometieron errores leves de sincronización que las relegaron con 274.3090, mientras que las japonesas quedaron fuera de las medallas por dos penalizaciones ('base marks').
Una colección de medallas con nombre propio
El Mundial de Singapur está resultando inolvidable para la natación artística española. Con este último triunfo, el equipo suma ya siete medallas: dos oros, dos platas y tres bronces. Y si hay un nombre que brilla con luz propia es el de Iris Tió, que ya ha logrado cinco preseas en esta edición, incluyendo el oro en el solo libre y este junto a Lilou Lluís. A sus 22 años, su protagonismo es indiscutible y su palmarés no para de crecer.
El sueño de Andrea Fuentes se hace realidad
La entrenadora española llevó meses preparando este momento. Prometió que su equipo podría por fin derrotar a las potencias históricas de la disciplina, y la realidad ha superado las expectativas. "La esencia de la feminidad", como han bautizado a su ejercicio, no solo ha emocionado al jurado, sino que ha situado a España de nuevo en la cima mundial de la sincronizada.

