Vicente Vallés comenta en Más de uno la estrategia sobre que convocar elecciones en Cataluña podría ser una solución al problema en Cataluña. Analiza la situación de los dos bandos, el Estado y el Govern y dice que "las urnas no acabarían necesariamente con el problema en Cataluña".
La estrategia en política tiene algunas semejanzas con la estrategia en el ajedrez. La cuestión es que quienes participan en la partida, así en el tablero de ajedrez como en el tablero político, no sólo tienen que planificar su siguiente movimiento, sino ponerse en la piel de su rival para adivinar qué pieza moverá ese adversario como respuesta. Incluso, conviene prever tres o cuatro movimientos más.
Parece que ha llegado ese momento político en el que lo más urgente es esperar. Y si de lo que se trata es de esperar, Puigdemont no ha podido encontrar a un enemigo peor. Porque si alguien es un virtuoso del arte de la espera, ese es Rajoy. El martes, Puigdemont hizo una proclama de ida y vuelta, entró en una rotonda y se quedó allí dando vueltas sin tomar ninguna salida. Y ayer, con su requerimiento, Rajoy ha mostrado ante el mundo que a su interlocutor le falta seriedad, y ha mostrado a los catalanes independentistas que su líder ha hecho lo contrario de lo que les prometió, algo que, por otro lado, ya sabían. Ahora, Rajoy gana tiempo, que es el elemento en el que se encuentra más cómodo. El gobierno espera que cuanto más tiempo estemos en este impasse, es más probable que la desilusión se extienda entre los más fervientes independentistas. Además, el presidente mantiene unidos a los tres partidos constitucionales. Y hoy es el día de la fiesta nacional. España también tiene su diada.
Cataluña sigue siendo una comunidad autónoma. Eso significa que Carles Puigdemont ha sido un líder con arrojo casi suicida durante meses, pero llegado el momento ha reculado. No se ha atrevido a dar el paso definitivo. Ha convertido la declaración unilateral, en un conato de independencia.
Vicente Vallés considera que aunque aún no se sabe si Carles Puigdemont proclamará la independencia hasta sus últimas consecuencias, sí se sabe que "quienes rodean al president de la Generalitat, llevan días implorando diálogo para que alguien les ayude a salir de este embrollo".
Vicente Vallés comenta en Más de uno que "las cartas están sobre la mesa" con respecto a la posible DUI de Puigdemont. Habls sobre si eso pasara cómo reaccionaría Rajoy o si no lo hace cómo se podría solucionar el problema.
Carles Puigdemont puede estar a cuatro días de consumar su gran obra política en el parlamento de Cataluña: proclamar que ha roto España. Estamos ante la peor crisis constitucional en 40 años, pero el Partido Socialista considera que la prioridad es reprobar a la vicepresidenta del Gobierno. En política, como en la vida, es fundamental establecer bien las prioridades.