Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026 han llegado a su fin y lo recordaremos como el más exitoso de la delegación española con un oro y dos bronces conquistados por Oriol Cardona y Ana Alonso que han hecho historia en el esquí de montaña y han devuelto a España a lo más alto 54 años después.
El 19 de febrero fue una jornada histórica para España cuando Oriol Cardona se colgaba el ansiado oro y Ana Alonso el bronce en la prueba de Sprint del esquí de montaña, que se convertirían en la sexta y séptima medalla de la historia olímpica invernal de nuestro país y juntos consiguieron dos días más tarde la octava medalla con el bronce en relevo mixto, en el debut de esta disciplina en los Juegos que ha sido dominada por los españoles.
Los medallistas han sido recibidos este miércoles por los Reyes de España y el Presidente del Gobierno y después se han pasado por los estudios de Onda Cero para hablar con Radioestadio Noche: "No pensaba que sería tanto la repercusión que tendría aquí en España, el recibimiento en el aeropuerto fue genial. Ha superado cualquier expectativa que tuviéramos. La gente nos da mucho cariño y os quiere dar a conocer".
Oriol ha sido ese oro tan esperado desde hace 54 años cuando lo conquistó Paquito Fernández Ochoa: "Llegábamos con el cartel de favoritos y la presión ha estado ahí presente antes de los Juegos. Llegando a meta miré para atrás, vi que no había nadie y ahí empecé a gozar el oro. A mí me queda muy lejos la medalla de Paquito pero es un orgullo traer otro oro a España y poner mi nombre junto al suyo es un honor".
"En el mixto fue un momento tenso porque íbamos por el oro y estábamos pendiente de esa penalización que no sabíamos de cuanto iba a ser", explica Oriol. Ana cuenta como se dio cuenta de que sería medalla: "Justo antes de llegar a la última transición vi a la francesa que tuvo un fallo y dije esta es la mía, cuando me vi tercera no me lo podía creer".
Ana ha demostrado lo que es la fuerza, la superación y la resiliencia porque hace apenas 4 meses fue atropellada cuando entrenaba en bici y se rompió el ligamento cruzado de la rodilla: "Llegué a pensar que podría quedarme en silla de ruedas cuando me vi en el suelo. Me aferré a la posibilidad y lo peleé. Solo quería llegar a febrero y no quedarme con la sensación de no haberlo intentado. Sabía que tenía más posibilidad de no poder hacerlo de que si, estoy muy orgullosa".
"Mi padre me llevaba a la montaña, empecé gracias a él. Fue pionero de esquí de montaña y tuvo un accidente en el que falleció cuando yo tenía 15 años. Yo quería hacer esquí de montaña por conocer el deporte que a mi padre tanto le había llenado y fue la forma de cerrar un círculo. No estuvo presente en persona conmigo pero si estuvo de alguna forma", cuenta.
Ana tomó como ejemplo de superación a Lindsey Vonn, la atleta que se ha recuperado innumerables veces de sus lesiones pero que desgraciadamente protagonizó la imagen menos deseada de los Juegos con su caída: "Me dio mucha pena porque ha sido un inspiración para mi. Ha roto muchas barreras. El día que se cayó lloré porque ha sido el final más injusto que ha podido tener en su carrera".
