A finales de agosto, cuando en una redacción local apenas se esperaba otra cosa que la crónica de un partido de pretemporada, Puerto Hurraco saltó de golpe a todos los telediarios. Aquella noche del 26 de agosto, los hermanos Emilio y Antonio Izquierdo dijeron que iban “a cazar tórtolas”, pero en realidad iban armados hacia una matanza que dejaría nueve muertos y marcaría para siempre a una pequeña aldea de Badajoz con la etiqueta de la “España negra”.
Una novela sobre la que ni siquiera el propio Luis quería escribir: "cuando me propusieron escribir este libro, de entrada dije que no, más bien que me lo tenía que pensar mucho. Porque yo lo poquito que sabía que es lo que sabrán muchos oyentes: el enfrentamiento entre familia, los muertos a tiros, lo que sabía era que era un tema muy doloroso, muy polémico, muy sensible".
Sobre lo que ocurrió realmente en Puerto Hurraco en 1990, Luis lo tiene claro: "Fue una matanza terrible. La cometieron los hermanos izquierdo, Emilio y Antonio. Una de las cosas que se comentó era que los hermanos habían dicho que la habían cometido en verano porque en invierno se les agarrotan los dedos del frío y que por eso habían decidido comenzar en el verano. Esto es una tontería porque lógicamente lo hicieron en verano. Además, no escogieron cualquier día de verano".
