La historia de Marcos Rodríguez Pantoja, más conocido como el 'niño lobo de Sierra Morena', es de esas que no se olvidan. Por muy lejos de la realidad que parezca, la vida de este ciudadano es tan cierta como sorprendente. Tal es su impactante historia que fue llevada al cine en 2010 en la película "Entrelobos", dirigida por Gerardo Olivares.
Marcos Rodríguez nació el 7 de junio de 1946 en Añora, Córdoba, y no vivió una vida tradicional. Durante su infancia vivió la miseria y la violencia de cerca hasta que su padre, cuando él solo tenía 6 años, le vendió a un cabrero. A las pocas semanas, el hombre que le acogió murió y, en ese momento, la vida del 'niño lobo' cambió por completo.
Marcos quedó solo en el monte, aislado de la sociedad y rodeado de lobos, a los que consideró desde el principio como su familia. Se adaptó a una nueva vida y logró aprender todos los recursos necesarios para poder sobrevivir durante 12 años, hasta que fue encontrado por la Guardia Civil y sometido a un proceso de integración en la vida convencional.
Y ahora, a sus 80 años, Marcos Rodríguez ha fallecido, dejando una de las historias más sorprendentes que existen. Y sobre él ha hablado en Onda Cero Gabriel Janer Manila, escritor, sociólogo y una de las personas que mejor conocía al 'niño lobo' tras estudiar su caso. Tal y como explica en Por Fin, con Isabel Lobo, Marcos Rodríguez llegó a considerar a los lobos como "sus amigos".
La historia de Marcos Rodríguez
La vida de Marcos Rodríguez Pantoja es digna de estudio, y Gabriel Janer Manila ha sido el encargado de reunir toda la información acerca de este ciudadano español. Tras varios años de investigación, este escritor ha sido capaz de plasmar con detalles todo lo que rodeaba al 'niño lobo'.
Según detalla en Por Fin, la soledad fue lo que caracterizó toda su infancia, además de relacionarse con la naturaleza como nunca antes nadie lo había hecho. "Marcos estuvo más de una década solo y a partir de los seis años el padre lo vendió", comienza explicando.
Sin embargo, su vida volvió a dar un giro inesperado, ya que la persona que se encargó de él desapareció, dejando a Marcos Rodríguez a merced de la naturaleza. "Este niño fue abandonado en la montaña con las cabras y con un pastor mayor que le enseña a sobrevivir hasta que un día, a las pocas semanas, el pastor desaparece y se queda él solo con las cabras sin apenas contacto con la sociedad y con la gente", relata el escritor.
Es entonces cuando Marcos Rodríguez adopta su tan famoso apodo tras comenzar una vida relacionada con los animales, la naturaleza y, como no, la soledad.
Una vida de austeridad y nobleza
Aunque la convivencia con animales salvajes parece totalmente impensable, Marcos logra adaptarse a ellos y convivir día a día con estos animales. Así lo explica el sociólogo, destacando que la relación entre los lobos y el pequeño joven era especial. "Lo más importante no es lo que realmente sucedió, sino lo que él creía que había sucedido. Marcos convivió con los lobos, les dio comida, los lobos se acercaban a él, él los acariciaba y creía que eran sus amigos y que eran su familia".
Años después, cuando el joven tenía 19 años, fue encontrado por la Guardia Civil y sometido a un proceso de integración en la vida convencional. El proceso no fue nada sencillo pero, poco a poco, Marcos fue adaptándose a la vida que cualquier ciudadano merece.
No obstante, Gabriel Janer no conoce al 'niño lobo' hasta sus 29 años, cuando ya habían pasado 10 años desde su integración. Tras mucho tiempo conociendo su vida, sus experiencias y sus sentimientos, el escritor refleja el buen corazón de una persona que, a pesar de haber vivido una vida cruel en muchos momentos, aprendió los mejores valores de la naturaleza.
"Era un hombre bueno, sin resentimiento ni rabia, inocente, que perdonaba fácilmente lo que le había sucedido y lo que habían hecho con él", concluye.
