ENTREVISTA EN POR FIN

Por qué divorciarse era casi imposible en España: "Había que sacar hasta los trapos sucios del matrimonio"

Jaime Cantizano entrevista en 'Por fin' a Óscar Martínez de Miguel, abogado de familia, en el marco de la ley de divorcio que se aprobó hace 20 años

Las cuatro principales causas de discusión en las parejas, según un psicólogo: la primera, lleva a divorcio

ondacero.es

Madrid |

Hasta 1981 divorciarse en nuestro país era ilegal, a excepción de un periodo que va de 1932 al 1939 en el marco de la Segunda República. Pero antes de conceder el divorcio había que cumplir varios requisitos, como llevar un año de casados, haber formulado una demanda previa de separación o estar varios años sin convivir. Y además, había que argumentar las causas: el abandono injustificado del hogar, la infidelidad, la desatención de los hijos, el alcoholismo o las perturbaciones mentales. Por todo esto y por mucho más, el Gobierno de Zapatero impulsó una reforma de la ley del divorcio que se aprobó en el Congreso de los Diputados justo hace 20 años. Era la conocida como Ley del divorcio exprés que liberalizó el acceso al divorcio, eliminando el requisito de haberse separado previamente, reduciendo el tiempo mínimo de matrimonio a los tres meses y retirando la necesidad de alegar una causa justificada.

"Había que invocar una causa del divorcio. Es decir, habría que explicar con la demanda de divorcio cuál era la causa que le imputamos al otro cónyuge y por si había sido infiel, si tiene una adicción a las drogas o el alcohol, o si había tenido una conducta injuriosa o vejatoria", explica el abogado de familia Óscar Martínez de Miguel, tesorero de la Asociación Española de Abogados de Familia. "Esto implicaba que tuvieran que sacar en las demandas los trapos sucios del matrimonio. Es decir, explicar exactamente qué es lo que ocurría en el matrimonio, incluso tener que acreditarlo". Afortunadamente, declara Martínez, "esto cambió con la ley del 2005, porque ya no se puso el foco en la causa del porqué habría que divorciarse ni responsabilizar al otro de esa causa, sino que se puso el foco en las consecuencias".

Custodia compartida

Conseguir una custodia compartida antes de 2005 "era la excepción", señala Martínez. "Veníamos de una situación en la que la mujer era quien se encargaba principalmente de la casa y del cuidado de los hijos. No había un reconocimiento legal ni tampoco el Tribunal Supremo se había pronunciado especialmente". De acuerdo con el abogado, fue "a partir de la nueva ley cuando el Supremo empezó a considerar que la custodia compartida es el régimen deseable a la hora de determinar cuál es el régimen que tiene que determinarse".

Aunque se hayan producido mejoras en estos últimos 20 años, Martínez asegura que se necesita "una mejor regulación" porque, entre otros motivos, los procesos de divorcio pueden tardar más de un año en formalizarse.