Pedro Sánchez tiene la decisión tomada. Esta mañana, junto al primer ministro finlandés ha confirmado que incrementaremos el gasto en defensa. Así que la ronda con los partidos de mañana más que ronda consultiva es ronda lentejas.
Da igual que la mayoría de investidura patalee en contra. Sánchez lo va a sacar adelante porque el PP comparte su visión estratégica, pero hombre, las formas importan. Y este es un asunto suficientemente serio como para que el líder del Ejecutivo le cuente a todos los españoles a través del parlamento cuáles son sus planes, de dónde va a mover dinero para destinarlo a Defensa, qué trucos contables se va a inventar ahora que no tenemos presupuestos.
Lo demás, gobernar por decreto o a golpe de imposición es una práctica tentadora para algunos, pero poco democrática.

