El nuevo papa de la Iglesia Católica no sabe que lo va a ser. Así que mucho menos todos los demás que desde hace días nos empeñamos en hacer quinielas en las que así, 'a grosso modo', ya han aparecido hasta 30 nombres. Pero nos gusta especular. Como juego y porque el elegido importa. Influye en 1.400 millones de personas, así que tiene más respaldo que algunas organizaciones supranacionales no solo en lo religioso, también en la forma de entender el mundo. Por eso los medios de comunicación del planeta miran al Vaticano.
Por eso todos los gobiernos también quieren saber quién ocupará el puesto. Porque cualquiera con cierto sentido común se da cuenta de la trascendencia que tiene esta elección. Que a pesar de las insistentes lecturas reduccionistas, es mucho más que la de un líder religioso.

