Salorino es un pequeño municipio de Cáceres ubicado muy cerquita de Portugal, apenas a 40 kilómetros. Se le conoce como "el pueblo de los murales" y acuden miles de personas al año para visitarlos. En noviembre, un mural gigante -de unos 1500 m2- que pintó la artista gallega Lola Goce fue elegido entre los diez mejores murales del mundo por la plataforma internacional de arte urbano Street Art Cities.
El pueblo de los murales
Eduardo Sánchez, vecino de Salorino, asegura que "es un orgullo" que la gente conozca al pueblo por sus murales. En total, tienen 26 murales en doce ubicaciones diferentes que representan la flora y la fauna de la zona, las costumbres y otro tipo de tradiciones del pueblo.
La idea de pintar murales surgió después de la pandemia, en 2021, y hay uno dedicado a los Celtas Cortos, quienes fueron invitados a hacer un concierto. Aunque no llegan a tener 600 habitantes, es una localidad muy animada y siempre activa.
De comer, en Salorino destacan las chacinas de la matanza. "El día de la matanza se hace el mogo de matanza, un plato típico que se hace con costillas, hígado y carne", explica Eduardo sobre este típico guiso. Por supuesto, la matanza cuenta con su propio mural, donde se representa el momento de matar al cerdo y, luego, de preparar el chorizo y demás alimentos.
El buche extremeño, una comida de la trashumancia
Desde el restaurante 'El Duende' hablamos con Manuela Salgado sobre el "buche extremeño o porretero", una comida típica del domingo de Carnaval. Se compone del estómago del cerdo donde dentro se aprovechan los restos del animal: costillas, lengua, oreja... Todo eso se adoba con "nuestro oro rojo de la tierra", el pimentón de la Vera, cuenta Manuela.
Ese buche se pone a secar con humo de la lumbre, lo que le da un sabor exquisito. Además, se le añade chorizo, tocino y cotubillo de cerdo. Todo eso se cuece en la lumbre durante todo el día y sobre ese caldo se cuecen las coles y arroz, los dos platos que acompañan al buche.
"De primero, se comería el arroz; de segundo unas coles, y de tercer plato la buche. Todo acompañado con los repápalos con leche", explica Manuela.
Se trata de una comida típica que podría venir de la trashumancia, pues se trata de aprovechar todo del cerdo.
