OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Junqueras se atornilla"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre el anuncio de Oriol Junqueras de que se postula para continuar al frente de ERC a pesar del batacazo electoral del domingo.

🔴 Junqueras se postula para revalidar el liderazgo de ERC tras el batacazo electoral: "Me veo capaz y con fuerza"

Carlos Alsina

Madrid | 15.05.2024 08:33

Hay uno que no ha necesitado cinco días de reflexión para decir que se queda. Se llama Oriol Junqueras. Él también escribe cartas a la ciudadanía, como el presidente que lo indultó. Pero él no las escribe para amagar con irse sino para abortar cualquier sugerencia para que se marche.

Junqueras quiere quedarse

Con el cuerpo aún caliente de Pere Aragonés (cuerpo político de president finiquitado), en Esquerra ya hay gente atornillándose al sillón y postulándose. Si alguien pensó que detrás de Aragonés irían los Junqueras y las Martas Roviras deje de pensarlo porque por voluntad propia desde luego no van a apearse.

‘Me veo con ánimos y con fuerza para seguir’, escribe Junqueras, sin que conste que le haya preguntado nada al respecto. No parece que el pueblo de Cataluña estuviera particularmente angustiado por el porvenir político del progenitor B del procés, ‘qué será de Oriol, cómo habrá encajado este revés, qué se le pasará por la cabeza’.

No parece que el pueblo de Cataluña estuviera particularmente angustiado por el porvenir político del progenitor B del procés

Es probable que si se hubiera hecho un Sánchez -¿merece la pena?- y hubiera esperado que el pueblo se movilizara en la calle habrían ido menos aún de los que se concentraron en Ferraz para ver a María Jesús Montero haciendo estiramientos. Uno imagina al ciudadano que no comparte nada de lo que representa Junqueras leyendo eso de ‘me veo con fuerza’ y diciéndose: ‘pues ojalá no te vieras, ya podíais iros a hacer vida contemplativa tú, Rovira, Puigdemont y los demás autores materiales de aquella embestida contra los derechos políticos de la ciudadanía’.

Junqueras quiere quedarse. Doliéndose, como es marca de la casa, de la inhabilitación que aún arrastra -el indulto sólo pudo ser parcial, tenía al tribunal sentenciador en contra- y de la soledad con que su partido inició la negociación con Sánchez para neutralizar la acción de la Justicia. Debe de escocer -es comprensible- que habiendo pasado por la cárcel y por el juicio, habiendo sido tachado de manso y de servil por el tipo que se fugó a Bruselas y prometió que jamás investiría a un tal Sánchez, ahora sea el fugado quien reciba el premio de las urnas a la vez que acaricia su inminente condición de amnistiado.

Debe de escocer que habiendo pasado por la cárcel y por el juicio, ahora sea el fugado quien reciba el premio de las urnas

Leyendo la carta de Junqueras se comprueba que aún no comprende lo que le ha pasado. ‘Hemos sufrido, hemos luchado’, hemos gobernado mejor que nadie, Cataluña está como nunca… y los votantes nos han dejado tirados. Para usar, como usa, una frase que ya usó Felipe González -he entendido el mensaje- más bien parece que no ha entendido nada.

El desdén al resto de comunidades autónomas

Ah, y el desdén, que no falte. El desdén, también marca de la casa, al resto de las comunidades autónomas. ‘Nos erigimos contra los que quieren que Catalunya sea la decimoséptima comunidad autónoma a la que se le dice lo que tiene que hacer, gobernada desde Madrid y a merced de un presidente español’. No podía faltar el puntito de superioridad.

Las otras comunidades autónomas aceptan sumisas ser correas de transmisión de Madrid -el malvado Madrid-. Cataluña, no

Las otras comunidades autónomas aceptan sumisas ser correas de transmisión de Madrid -el malvado Madrid-. Cataluña, no. Cataluña, con Esquerra, que si noventa y tres años de historia, que si Maciá, que si Companys, Cataluña tiene voluntad propia. Pues, en efecto, la tiene. Y en el ejercicio de esa voluntad, ha enviado a Esquerra a hacer penitencia. ‘Seremos la alternativa’, proclama el Junqueras que se queda. La alternativa, ¿a qué?, cabe preguntarse. Cómo se es oposición si no se inviste, antes, un gobierno.

Escocido pero amnistiao

El Senado tumbó ayer la ley de amnistía y el Congreso se ocupará ahora de ponerla de nuevo en pie. Es lo que tiene disponer de la última palabra. Puigdemont está escocido, porque el pueblo de Cataluña no afluyó en masa a coronarle en las urnas como su rey renacido, pero tendrá la amnistía que le ordeñó a Sánchez. ‘Escocido pero amnistiao’ no es mal epitafio si finalmente se anima a jubilarse del todo.

En el guión previsto estaba que la mayoría absoluta del Senado, o sea, el PP, devolviera la ley de amnistía al Congreso con un ‘esto no hay quien se lo trague’. Menos previsto estaba que el Senado pusiera a dormir el conflicto de competencias que le planteó al Congreso por aprobar lo que el PP consideraba una reforma constitucional encubierta. ¿Va a llevar hasta el final el choque entre instituciones, acudirá al Constitucional para denunciar al Congreso? Silencio administrativo. Ahora resulta que le están dando una vuelta. No sé si cinco días de reflexión o menos. Pero la vehemencia verbal contrasta con este repentino enfriamiento.

El procés no estaba muerto, andaba de parranda

Hay elecciones en tres semanas y media, lo sabemos. Y eso explica no sólo que no vayamos a saber quién investirá a quién en Cataluña -el día diez hablamos- sino que nadie vaya a escuchar a Feijóo admitiendo que bajo un gobierno de Sánchez el independentismo ha bajado a mínimos o que es altamente probable que el nuevo president sea Illa en lugar de Puigdemont, por muy amnistiado que llegue a estar (‘amnistiado pero escocido’, el epitafio dado la vuelta). De aquí al nueve de junio, y en el argumentario del PP, el procés no estaba muerto, andaba de parranda.

Nadie va a escuchar a Feijóo admitiendo que bajo un gobierno de Sánchez el independentismo ha bajado a mínimos

Como hasta el diez de junio no sabremos quién cambia de opinión -si Esquerra para investir a Illa o Esquerra e Illa para investir a Puigdemont- puede mantener el PP hasta entonces este estribillo de que Sánchez entregará la cabeza de Illa. Éste o cualquier otro que se le ocurra porque los salmos responsoriales no tienen por qué estar basados en hechos reales.

Para Feijóo el procés seguirá vivo al menos hasta el 10 de junio. El líder de su partido en Cataluña, Alejandro Fernández, ya nos explicó aquí el lunes la diferencia entre decir que los votantes han enterrado el procés y que el procés se ha acabado.

Cambio de táctica en las puertas de la campaña de las elecciones europeas

Tres semanas y media para las elecciones europeas, ya le digo. Tiene pendiente el PP decidir si convoca a Begoña Gómez a la comisión de investigación del Senado. Feijóo ha venido diciendo que preferiría no hacerlo pero que es Sánchez quien tenía en su mano evitarlo dando él explicaciones sobre las actividades de su esposa.

Cabe pensar que el paso que dio ayer el presidente, cambiando de estrategia y ofreciéndose a hablar del asunto la próxima semana en el Congreso, neutraliza la citación del PP y que Begoña Gómez, por tanto, no comparece. Sea esto fruto de una reflexión personal de Sánchez, sea fruto de un acuerdo no explicitado con el PP -habla Sánchez y así no tiene que hablar Gómez- estamos ante un cambio de táctica en las mismas puertas de la campaña de las elecciones europeas. Que se suma a la disposición del PSOE en la Diputación de Badajoz para que se aclare en qué situación laboral está el hermano del presidente, director de orquesta contratado por esta institución, y si teletrabaja o se persona.

Explicar tranquilamente lo que hay demostrando precisamente lo que no hay: ni irregularidades ni trato de favor

En lugar de maldecir cada vez que se publica algo sobre la esposa o el hermano, y en lugar de entonar el raca raca de la desinformación y de los bulos, explicar tranquilamente lo que hay demostrando precisamente lo que no hay: ni irregularidades ni trato de favor por ser hermano de quien es. El presidente no cambia de familia, sólo faltaba, pero sí cambia de actitud a la hora de informar sobre su familia.