En una nueva entrega de ‘El Foco’, la sección de análisis económico y geopolítico de La Brújula de Onda Cero, Susana Burgos repasó la intervención de Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, quien anunció la ampliación de la salvaguarda de liquidez a los bancos con el fin de reforzar la cuota de mercado del euro.
Un titular de enorme alcance, aunque no el único. Más importante aún, subrayó Burgos, fue la petición directa de Lagarde a los gobiernos europeos: crear las condiciones necesarias para que el capital no abandone Europa.
Atraer el dinero, no penalizarlo
“La presidenta del BCE lo ha dejado muy claro: no se trata de castigar al capital que se marcha, sino de hacer atractivo que se quede”, explicó Burgos. Y para ello, dijo, hay dos ingredientes esenciales: incentivos fiscales y cultura financiera.
Sin alicientes tributarios ni educación financiera —insistió— Europa no conseguirá transformar sus ahorros en inversiones sólidas dentro de industrias estratégicas, que es exactamente el tipo de desarrollo que necesita para competir globalmente y reducir sus vulnerabilidades.
Un objetivo a medio plazo
Burgos recordó además que Lagarde se mostró optimista respecto a ver culminada la ansiada unión de ahorros e inversiones europeas antes de su retirada. Un horizonte temporal que no está tan lejos: salvo cambios inesperados, la presidenta del BCE dejará su cargo en diciembre de 2027. Después, aseguró, piensa dedicarse a disfrutar de la vida allí donde residan sus nietos.
Europa ante su propio desafío económico
En su comentario final, la analista insistió en que la advertencia de Lagarde no es una cuestión menor. “Es mucho lo que nos jugamos”, señaló, al subrayar que retener la inversión en Europa significa asegurar la competitividad, la autonomía económica y el bienestar social del continente.
“Convertir nuestros ahorros en inversión estratégica no es solo una cuestión técnica: es apostar por el futuro de Europa”, concluyó Burgos antes de despedirse de los oyentes.
