MONÓLOGO DE MARTA GARCÍA ALLER

Marta García Aller critica los pactos electorales de izquierda y derecha por el control del Senado: "Los partidos sellan así el fin de la centralidad"

La directora de La Brújula ha señalado el acuerdo entre el PSC y los Comuns con el que la formación de Ada Colau ha retirado su candidatura de Tarragona, Lleida y Girona. Este se suma a los otros pactos entre PP y Vox y el PSOE y Frente Amplio.

Marta García Aller

Madrid |

El Monólogo de Marta García Aller

Déjame que te cuente por qué la Constitución recoge la exigencia de una mayoría cualificada de tres quintos (3/5) en el Senado. O, al menos, eso fue lo que aprendí en clase de Derecho. Y tal vez convenga recordarlo ahora que el Senado, inesperadamente, se ha convertido en protagonista de la campaña electoral.

La idea de los 3/5 hunde sus raíces en el espíritu de consenso y entendimiento de la Transición española. Era como un escudo de estabilidad para evitar que las reglas del juego cambiasen cada vez que hubiera un cambio de Gobierno.

Conviene recordarlo ahora que los dos principales partidos están llegando a pactos monocolor para intentar lograr una mayoría de bloques en las elecciones del 29N. Si alguno de esos bloques logra los tres quintos, les permitirá controlar la renovación de instituciones como el Tribunal Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial. Porque esto es lo que está detrás del repentino interés en el Senado.

Ayer el PP hacía público su pacto con Vox para ir juntos al Senado, después de que el PSOE hiciera lo propio con Frente Amplio. Y hoy han sido PSC y Comuns los que han llegado al acuerdo para el Senado de cara al 29N. El partido referente de Cataluña en el Frente Amplio retira sus candidaturas en Girona, Lleida y Tarragona y a cambio los socialistas se comprometen a designar un senador autonómico de los de Colau.

El PP dice que pacta con Vox al Senado para frenar a la extrema izquierda, así se lo ha dicho Feijóo a Rafa Latorre esta mañana en Más de Uno. La izquierda dice lo propio para frenar a la extrema derecha. A izquierda y derecha, todos alegan que es para enfrentar los extremos del contrario. Y para ello se unen a los suyos.

A izquierda y derecha, todos alegan que es para enfrentar los extremos del contrario y para ello se unen a los suyos

Los partidos sellan así el fin de la centralidad como si no hubiera otra alternativa que su bloque. Un todo o nada, cuando la idea del Senado, tal y como está concebido en la Constitución, es que en la Cámara Alta hubiera que llegar a acuerdos para negociar los nombramientos de instituciones tan relevantes para eel Estado como el Tribunal Constitucional.

El PP no se presentará en Guipúzcoa, Girona y Tarragona, mientras que Vox, deja de presentarse en seis provincias. El votante de la derecha moderada al que no le guste Abascal no le queda otra que aguantarse en esas provincias, igual que los de la derecha rupturista (que es como Feijoo llama ahora a Vox) tendrán que aguantarse en otras seis con la derechita que antes llamaban cobarde.

Dice Feijóo que es la respuesta a una coalición de desesperados. Y la reacción que le parece más lógica al líder popular para frenar a esos que llaman desesperados de la izquierda es emularlos. Sin duda, a muchos de sus votantes les parecerá una buena idea que Vox y PP unan fuerzas. Y, a los que no, no tendrán papeleta alternativa en el Senado.

Feijóo llama a esta opción la "respuesta responsable a Frente amplio". O sea, que en provincias como Girona, después del acuerdo del PSC con Comuns, el votante de izquierdas que no quiera votar socialista no va a tener más opción que el PSC.

Y el votante del PP, que en el 23 sacó mayoría absoluta en el Senado, en algunas provincias no va a tener más opción que aguantarse con Vox. Todo sea por frenar al bloque de enfrente. Todo sea por eliminar cualquier posibilidad de entendimiento entre distintas ideologías.

No existe una inevitabilidad de los bloques, tal y como los partidos nos están haciendo creer. Las mayorías de tres quintos no estaban concebidas para excluir a los que no piensan como uno, sino para llegar a acuerdos con ellos. Para forzar a derechas e izquierdas a encontrar puntos de consenso. Y que ahora utilizan para escorarse a los extremos.

Las mayorías de tres quintos no estaban concebidas para excluir a los que no piensan como uno, sino para llegar a acuerdos con ellos

Tiempo tendremos en La Bújula de hablar de mucho más que de política. Hablaremos de la que se ha liado con China por un simple comentario de Mbappé, el futbolista del Madrid, que en una entrevista de forma inocente comentó que los 'memes' que más gracia le hacían eran los que le comparaban con un dictador chino.

No dijo el nombre, pero en China han entendido que se refería a Mao y el comentario ha costado contratos millonarios con varios patrocinadores y la retransmisión de la liga en la televisión estatal china. Puede ser uno de los memes más caros de la historia. El humor y las dictaduras nunca se han llevado bien. Y hablaremos también de las elecciones en Israel, y de la huida de Bolsonaro a EEUU que acabamos de conocer.

Calama no se cree a Zapatero

Pero antes déjame que te comente el duro auto del juez Calama sobre las joyas de Zapatero, que viene a decir que no hay quien se crea que el ex presidente no era consciente del elevado valor de las joyas que, según él, le había regalado el rey de Arabia Saudí. Primero, por su ostentosa apariencia y, además, porque si era regalo del rey saudí barato no podía ser. Además, Calama recela de la lista de regalos que dejó el rey saudí en su visita en 2007 que, a diferencia de las joyas, sí fueron entregadas a Patrimonio Nacional. Si fue un regalo oficiosa, ¿por qué Zapatero no las entregó?

Esa duda de momento sigue sin resolverse en la precampaña electoral. La que falta menos para dilucidar es si el presidente Sánchez contará o no con ZP en la campaña como hace poco dijo que haría. De momento, no hay rastro de ZP en la campaña. Ni de los documentos que prueben el origen de las joyas.