Federico García Lorca pasó en Madrid los años previos a su marcha a Granada, donde sería asesinado. La ruta de los últimos días del poeta en Madrid parte de su última vivienda en la capital. Entre 1933 y 1936, Federico García Lorca vivió en el número 96 de la calle de Alcalá, en el barrio de Salamanca. En la quinta planta de este edificio terminó La casa de Bernarda Alba, su última obra finalizada, en junio de 1936. Jamás la vio estrenada. En esta vivienda, una placa majestuosa colocada por el Teatro Español recuerda que Lorca vivió allí esos tres años y evoca unas palabras del dramaturgo: "el teatro es una escuela de llanto y de risa, y una tribuna libre donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equivocadas". Según explica la historiadora teatral Belén Cantenys, cuando Lorca residía en esta vivienda ya era una figura muy conocida y era usual que los periodistas subieran a la casa a entrevistarle. El edificio, verde, aún conserva la puerta original de madera.

Federico García Lorca en el Parque del Retiro
El Parque del Retiro fue otro de los lugares relacionados con la vida madrileña de Lorca. Allí se encontraba en ocasiones con Margarita Xirgu, actriz y empresaria de las obras del dramaturgo, para hablar de futuros proyectos. Allí acudía a recitales de teatro con otras figuras femeninas que le inspiraron. Belén Cantenys destaca también el vínculo de Lorca con la Residencia de Estudiantes, donde vivió durante diez años y donde redactó parte de sus obras poéticas y teatrales. Allí coincidió con Salvador Dalí y Luis Buñuel.
Dentro del Retiro, en el Palacio de Velázquez, además, Dalí expuso uno de los primeros retratos de Lorca. Cantenys invita también a acudir al Museo Reina Sofía a buscar un retrato conjunto de Lorca y el genio surrealista.
El último viaje de Lorca y el manuscrito de Poeta en Nueva York
Uno de los puntos clave de la ruta se encuentra en la Plaza de la Independencia, donde estaba la casa de José Bergamín, editor amigo de Federico. Belén Cantenys narra cómo antes de marcharse a Granada, Lorca acude a la editorial de Bergamín y deja un sobre y una nota: "Intentaré regresar mañana". No regresó. En el sobre se encontraba el manuscrito de Poeta en Nueva York, que Bergamín acabaría publicando en su exilio mexicano. Antes de abandonar Madrid, el poeta deja otro encargo, en este caso, a su amigo Rafael Martínez Nadal...

Recordar a Lorca desde la alegría y con diversas rutas teatrales
El itinerario de los últimos días de Federico García Lorca en Madrid busca también alejarse de una imagen centrada exclusivamente en el miedo y la tragedia de sus últimos momentos. "Siempre propongo recordar a Federico desde la alegría, no desde ese Lorca que prepara la maleta lleno de miedo", explica Belén Cantenys. La historiadora destaca especialmente la importancia que el poeta concedía a la amistad y a la alegría: "Lorca creía profundamente en la amistad y en la alegría como un deber y así me gusta recordarlo". En sus Rutas Teatrales, Belén Cantenys también explora la relación de Federico García Lorca con las mujeres de la Generación del 27, en la ruta teatralizada de Las Sinsombrero y Lorca.
Escucha la entrevista completa en este podcast de Gente viajera, el programa de viajes de Onda Cero que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00h, presentado por Lorena Pérez Mansillas en su edición estival.
