La relación de Paco Vera con la radio, curiosamente, no empezó bien, ya que sentía que su padre le hacía más caso al transistor que a él.
En esta conversación, el autor de Radiochips reflexiona sobre la falta de cultura de archivo en la radio española. También habla de su rutina como oyente insaciable, de la radio como retrato social y político de España, y de su empeño por reivindicar los programas que hacen sentir que si no los escuchas, te pierdes algo único.
Vera le pide a la radio que le sorprenda. Se muestra crítico con el exceso de dependencia de los virales de internet y de las perchas informativas; y repasa también algunos de los programas que marcaron su vida: La Radio de Julia, Gomaespuma, No Somos Nadie, La Ventana de Gemma Nierga, o Carrusel Deportivo.
