No todo en verano tiene que pasar por la sombrilla, la maleta o las vacaciones. Los meses de calor también invitan a bajar el ritmo, dedicarse tiempo a uno mismo y recuperar aficiones que durante el año quedan relegadas a un segundo plano. La lectura se presenta como una de las opciones más elegidas durante esta estación del año por los adultos. Xavier Mínguez es miembro de ERI lectura de la Universidad de Valencia y ha hablado en ‘En la onda’ de la lectura infantil: “Los niños tienen mucha imaginación tienen la capacidad de transportarse automáticamente a través de los libros a esos mundos de fantasía”.
Las vacaciones de verano elevan hasta un 30 % el tiempo que los menores pasan frente a las pantallas, según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria. Ante esta realidad Mínguez propone presentar la lectura como una opción de ocio muy rica y que puede dar placer: “Sorprende mucho cuando un niño encuentra el libro que le gusta y que le engancha”.
El profesor de la Universidad de Valencia ha advertido: “A veces recomendamos a los niños libros que a nosotros nos marcaron o nos gustaron mucho, pero que quizá hoy ya no conectan con sus intereses, y ahí corremos el riesgo de convertir la lectura en una obligación poco atractiva”. Para evitar esta situación aconseja que se escuchen los gustos de los más pequeños de la casa y conocer mejor que se está publicado: mirar más allá de las estanterías más comerciales, consultar blogs o revistas especializadas y preguntar en librerías qué títulos están funcionando.
