El Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid ya ha comenzado. Los pilotos ya han podido probar el asfalto en los primeros entrenamientos de un fin de semana histórico. Se esperan 345.000 personas a lo largo de todo el fin de semana que dejarán importantes beneficios en la ciudad. Los hoteles están al 90% de ocupación y se calcula que se han vendido 120.000 entradas.
Sin embargo, no todo el mundo está de acuerdo ni contento con que el Mundial de F1 haya llegado a la capital de España. Tal y como han contado en Julia en la onda, los vecinos de los barrios aledaños al circuito -Barajas y Hortaleza- han presentado numerosas quejas contra el evento. Muchos de ellos, incluso, han optado por irse este fin de semana fuera de la capital.
Un gasto millonario cada año para montar y desmontar el circuito
Constantino Blanco es el portavoz de la Plataforma Stop F1 Madrid y ha denunciado que solo hay 37 metros de distancia entre las casas y el circuito: "Hay una valla de metal, un plástico que separa diez metros, un carril bici, una vía pecuaria y un muro de contención visual".
Los vecinos, además, se quejan de que no es solo un fin de semana al año, porque está previsto "un mes de desmontaje y tres para el montado cada año" y han criticado la "artimaña jurídica" que han utilizado para alegar que no es permanente. "Si fuera permanente, sería ilegal", ha apuntado Constantino, antes de lamentar que el montaje y desmontaje anual tiene un coste de 40 millones de euros.
A esto se suman todas las molestias de los 13 meses que han durado las obras: "Polvo, ruido, contaminación...". Por ejemplo, el muro de contención han tardado cuatro semanas en colocarlo, en jornadas de trabajo que iban desde las 7:15 horas hasta las 22:00 horas.
Se van a hacer ricos los que han montado el 'sarao'; el resto nos comemos ruidos y molestias
Otra vecina, Raquel, se ha referido irónicamente al "ruido estupendo" que hacen los motores de los coches, unido a las pruebas de sonido, la música ambiente o la iluminación nocturna que afecta notablemente al descanso de los vecinos. Además, sobre el supuesto muro de contención del ruido, ha señalado que no lo han construido para proteger a los vecinos, sino para evitar que vean gratis la carrera.
"Si en realidad tuvieran la intención de protegernos el ruido, estaría pegado a la pista y seguiría hasta el sueño; pero en realidad es para que no puedan ver nada en caso de que quieran verlo gratis", ha criticado.
También ha puesto el foco en que el barrio no va a enriquecerse con el circuito, como dicen las autoridades, porque la gente no puede pasar. "Se van a hacer ricos los que han montado el 'sarao'; el resto nos comemos ruidos y molestias", ha sentenciado.
Además, han criticado el gasto millonario que ha supuesto la construcción del circuito cuando el barrio lleva años clamando por un nuevo centro de salud, un instituto o que pinten los pasos de cebra. "Esto son 15 millones de euros y se están gastando en esto entre 300 y 400 millones que no va a aportar beneficio al barrio".
Las autoridades han ignorado los informes de la Consejería de Medioambiente
Raquel, además, ha criticado que las autoridades han hecho caso omiso al informe emitido por la Consejería de Medioambiente que advirtió en su día de un "grave impacto medioambiental" debido a que se superan ampliamente los decibelios permitidos, así como que el trazado afecta a cientos de árboles, a la vía pecuaria o al humedal de Valdefuentes.
Preguntados por si creen que los juzgados condenarán estos actos, Raquel se ha mostrado esperanzada porque "cada vez hay más gente más harta" de un Madrid que se ha convertido en "una ciudad de saraos grandilocuentes y fastuosos", mientras que los vecinos tienen que soportar los ruidos constantes y las molestias "sin que nos aporte absolutamente nada".
Asimismo, han criticado que la motivación de este GP no es el deporte, porque este fin de semana se habría celebrado en la capital el final de la Vuelta ciclista, que supondría muchos espectadores repartidos por todos los barrios y de manera gratuita, al contrario que el 'Madring'.
