CIENCIA

El rasgo del habla que presagia el deterioro cognitivo, según los científicos

Encontrar las palabras necesarias para expresar lo que pensamos puede llegar a ser una tarea compleja, especialmente a partir de los 60 años. Según los investigadores, varias teorías sobre el envejecimiento cognitivo han abordado la dificultad para encontrar palabras (DFL, por sus siglas en inglés) y consideran que comprender los mecanismos subyacentes podría ayudar a descubrir cómo influyen en las enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.

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Aurora Molina

Madrid |

Imagen de recurso de una prueba cerebral
Imagen de recurso de una prueba cerebral | Freepik

Encontrar las palabras necesarias para expresar lo que pensamos puede llegar a ser una tarea compleja, especialmente a partir de los 60 años.

Según los investigadores, varias teorías sobre el envejecimiento cognitivo han abordado la dificultad para encontrar palabras (DFL, por sus siglas en inglés) y consideran que comprender los mecanismos subyacentes podría ayudar a descubrir cómo influyen en las enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.

Así consta en el estudio 'Componentes cognitivos del aumento de la dificultad para encontrar palabras relacionado con el envejecimiento', publicado en febrero de 2024.

Los investigadores sugieren que, conforme envejecemos, la forma en la que se dice algo podría ser más importante que lo que se dice realmente. Consideran que la velocidad del habla cotidiana podría ser un indicador más eficiente del deterioro cognitivo que la propia dificultad para encontrar una palabra.

Por qué ocurre

Con el fin de descubrir por qué ocurre este fenómeno con el paso de los años, los investigadores de la Universidad de Toronto pidieron a 125 adultos sanos, de entre 18 y 90 años, describir una escena en detalle.

Para ello, a los participantes del estudio se les mostró una serie de imágenes de objetos cotidianos. Tenían que identificar correctamente el nombre de los objetos mientras escuchaban ruidos con el fin de confundirles o reforzar su concentración. Así, mientras más rápido identificasen el nombre en la primera tarea, más rápido encontrarían las respuestas en la segunda.

Los resultados hablan de la 'teoría de la velocidad de procesamiento', la cual sostiene que en el centro del deterioro cognitivo existe una desaceleración general en el procesamiento cognitivo, no una desaceleración en los centros de memoria.

"Está claro que los adultos mayores son significativamente más lentos que los adultos más jóvenes a la hora de completar diversas tareas cognitivas, incluidas tareas de producción de palabras como nombrar imágenes, responder preguntas o leer palabras escritas", señala el equipo dirigido por el psicólogo Hsi T. Wei de la Universidad de Toronto.

"En el habla natural, los adultos mayores también tienden a producir más difluencias, como pausas llenas y vacías (por ejemplo, "uh" y "um") entre el habla y tienen un ritmo de habla generalmente más lento".

El estudio supone un gran avance dentro de las enfermedades neurodegenerativas, aunque por el momento se continúa investigando con el finde entender qué revelan las palabras sobre el estado de nuestro cerebro.