La situación de las personas sin hogar en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas se ha convertido en uno de los mayores retos sociales y políticos de Madrid en 2025. Los últimos informes y censos realizados por entidades sociales y religiosas, como la Mesa por la Hospitalidad y Cáritas, han sacado a la luz una realidad compleja y en aumento, que refleja tanto la precariedad laboral como la falta de vivienda asequible y la ausencia de respuestas coordinadas por parte de las administraciones.
Hasta un 38% tiene trabajo y la mitad están empadronados en Madrid
El acercamiento a la realidad de estas personas revela varios puntos interesantes sobre este sector poblacional que desde hace meses, y algunos incluso años, se ve obligado a refugiarse en las distintas terminales ante la ausencia de alternativas. Entre marzo y abril de 2025, los censos han contabilizado entre 271 y 421 personas sin hogar durmiendo en las cuatro terminales del aeropuerto.
El 38% de estas personas tiene trabajo, pero sus ingresos no les permiten acceder a un alquiler o a una vivienda, lo que evidencia otros problemas en la capital como la precariedad laboral o la insuficiencia de las redes de protección social. Más de la mitad de este grupo están empadronados en Madrid y llevan más de dos años en España, lo que desmonta la idea de que se trata sólo de recién llegados o migrantes en tránsito, como aseguran desde el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.
"Hay una diversidad muy grande de situaciones. La mayoría por la mañana salen del aeropuerto para buscarse la vida. Estas personas quieren salir de esta situación y requieren de una intervención social y un mantenimiento", expuso el coordinador de la ONG 'Pueblos Unidos', Iván Lendrino, en una entrevista en el canal 24 horas.
El 74% son extranjeros, en su mayoría de América Latina (46%), y casi el 22% supera los 65 años. El 78% son hombres, pero las pocas mujeres presentes destacan por su vulnerabilidad, especialmente frente a la violencia sexual.
Un 5% presenta discapacidad evidente y un 7% tiene problemas de higiene, lo que subraya la necesidad de atención sociosanitaria específica, cuyas competencias dependen tanto del Gobierno central como de la administración y servicios locales.
Factores que explican el fenómeno
La cifra de personas sin hogar en Barajas se ha multiplicado por diez en la última década, y la mayoría de los centros de acogida y albergues no dan a basto desde hace años, sobre todo durante los meses invernales por el frío y las lluvias.
El aeropuerto se ha convertido en un "albergue informal" por ofrecer mayor seguridad, limpieza y servicios básicos respecto a la calle, especialmente para las mujeres que se ven obligadas a refugiarse en las diferentes estaciones aéreas. Esto además supone que algunas ejerzan la prostitución en los baños de las terminales, con el fin de conseguir dinero con el que comprar comida.
Las variaciones semanales en el número de personas se explican por diversos factores: El primero corresponde al cobro de salarios a fin de mes, ya que muchos deben esperar a su nómina para proseguir en su búsqueda de un techo bajo el que vivir. La climatología y la entrada del verano también responden a este fenómeno, sobre todo si te atiende a que los últimos meses han sido más fríos y lluviosos de lo habitual.
Además cabe destacar las medidas coercitivas de Aena para limitar el acceso nocturno, restringiendo el acceso a las terminales por la noche y dificultando la permanencia de las personas sin hogar y forzando su desplazamiento durante el día. Aunque no existe una orden formal de desalojo total, fuentes policiales no descartan que se pueda instaurar en breve.
Conflicto político y falta de soluciones
La gestión del fenómeno ha derivado en un conflicto político entre el Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad y el Gobierno central, que se culpan mutuamente de la falta de respuesta. Aena, dependiente del Estado, ha pedido responsabilidades a los gobiernos locales, mientras que ambas instituciones insisten en que la competencia no es exclusivamente suya.
La compañía que gestiona los aeropuertos solicitó una reunión urgente con el máximo edil en una carta, que ya fue respondida ante los medios por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez -Almeida.
"Todas esas personas tienen una dignidad, y todas y cada una de ellas merecen respeto. El problema no se soluciona cerrando puertas ni fumigando el aeropuerto", manifestó el político del PP.
El Gobierno central sostiene que la atención a estas personas es competencia de la Comunidad de Madrid y recalca que no hay solicitantes de asilo entre ellas. Las organizaciones sociales denuncian la inacción institucional y alertan de que solo una colaboración real entre todas las partes permitirá encontrar soluciones efectivas.
Por su parte el coordinador de 'Pueblos Unidos' considera que es "imposible" que Aena pueda gestionar este asunto por sí sola al tratarse de un tema ajeno a sus responsabilidades.
"Hay que superar la crispación del debate político y que las administraciones cambien el tono y empiecen a hablar sobre las personas afectadas por esta situación", comentó Lendrino quién además solicitó que se trate este asunto como un problema humano y que la gente y los medios cuiden cómo se refieren a estas personas.
La crisis de las personas sin hogar en Barajas es hoy un reflejo de los límites del sistema de protección social y la falta de vivienda asequible en Madrid. El aeropuerto, convertido en refugio improvisado, muestra la cara más visible de un problema estructural que requiere coordinación institucional, recursos y voluntad política. Mientras tanto, las medidas restrictivas agravan la exclusión y la incertidumbre de quienes, pese a tener trabajo o estar empadronados, no encuentran otro techo bajo el que vivir.

