Las muertes por calor en España han sufrido un aumento considerable durante el periodo comprendido entre el 16 de mayo y el 13 de julio de este año. Según ha informado el Ministerio de Sanidad a partir del sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, se han contabilizado 1.180 muertes frente a las 114 del mismo periodo del año anterior, lo que supone un aumento del 1.035%.
Los datos analizados muestran un episodio térmico de intensidad excepcional, caracterizado por un aumento de temperaturas y un incremento significativo de la mortalidad atribuible a las olas de calor.
De acuerdo con los registros de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el mes de junio alcanzó una temperatura media mensual de 23,6 °C, lo que supuso un aumento del 0,8% respecto al anterior máximo histórico registrado en junio de 2017.
Durante el periodo analizado se han detectado 76 niveles de riesgo rojo por calor extremo en diferentes zonas del país, siendo el nivel más alto dentro del sistema de vigilancia meteorológica por temperaturas. Una cifra que contrasta con el mismo mes del año 2024, cuando no se activó ningún nivel rojo.
Perfil más común
El 95% de las personas fallecidas tenía más de 65 años, según apunta el análisis del perfil demográfico de los fallecimientos registrados. Del total, el 59% eran mujeres.
Respecto a la distribución territorial, las comunidades más afectadas han sido Galicia, La Rioja, Asturias y Cantabria.
Inspecciones para la prevención de muertes por calor
Dadas las circunstancias y las últimas muertes registradas por calor, el Defensor del Pueblo ha puesto en marcha una actuación de oficio mediante la que solicita información al Ministerio de Trabajo sobre las inspecciones realizadas para evitar que se produzca la muerte de trabajadores por exposición a temperaturas extremas durante la jornada laboral.
El organismo ha instado a Trabajo a recordar a los empresarios su obligación de proteger la salud e integridad de los trabajadores, ante la previsión de uno de los veranos más calurosos de los últimos años.
Recuerda que la normativa vigente exige específicamente la adopción medidas adecuadas para la protección de aquellos trabajadores que estén expuestos a fenómenos meteorológicos adversos, como el calor extremo.

