En La voz de las raíces Mario Puente narra la historia de un joven veterinario recién salido de la universidad que abandona la ciudad para iniciar su carrera profesional en un pequeño pueblo del Pirineo aragonés. A través de una experiencia inspirada en sus propios comienzos, el autor retrata el choque entre la teoría aprendida en las aulas y la realidad del mundo rural, donde las jornadas empiezan antes del amanecer, las urgencias surgen a cualquier hora y cada día plantea nuevos desafíos. “Desde luego hay gente que piensa que estamos locos porque nos tenemos que levantar a las 3:00 de la mañana. Da igual que llueva, que nieve, que haga frío, si hay una urgencia, tenemos que estar ahí. Y bueno, es lo bonito también de esta profesión, que no tenemos dos días iguales, que nunca nos aburrimos y a los que nos gusta estar en contacto con los animales”, ha explicado Mario Puente en En la Onda.
La novela refleja la soledad, el esfuerzo y la capacidad de adaptación que exige una profesión tan desconocida como imprescindible. “Yo con el libro quiero reivindicar la figura del veterinario rural. Bueno, no solo del veterinario, sino también de los ganaderos, porque bueno, me parece que tanto veterinarios como ganaderos cumplen un papel fundamental en anclar población de esa España vaciada”, ha indicado Puente.
Mario Puente reivindica el trabajo de quienes recorren kilómetros para atender una emergencia, asisten partos en condiciones extremas y garantizan el cuidado de los animales lejos de los grandes núcleos urbanos: “Somos pocos los veterinarios que nos dedicamos a la ganadería. Y sí que es cierto que hay una tendencia a eso, a que cada vez haya menos veterinarios. Es un problema con el que con el que estamos lidiando hoy en día”.
