El tren de Iryo que fue embestido por un AVE de Renfe en Urda (Toledo) había pasado una revisión integral apenas dos días antes del accidente, ocurrido el pasado 28 de octubre y que dejó al menos 69 fallecidos. Así lo han confirmado a EFE fuentes de la compañía ferroviaria, que aseguran que la inspección incluyó los sistemas de señalización del convoy.
En concreto, el tren que realizaba el servicio 6076 había sido revisado por última vez el 26 de octubre en el taller de Santa Catalina, en Madrid. Según Iryo, se trató de una inspección "integral" del material ferroviario, aunque no se han facilitado detalles sobre los resultados de las comprobaciones.
La información se conoce mientras continúan las investigaciones para esclarecer por qué el AVE de Renfe terminó colisionando con el tren de Iryo, que permanecía detenido en la vía después de una incidencia en el sistema de seguridad LZB.
La investigación apunta a una posible cadena de fallos
La investigación técnica del accidente, dirigida por la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes (AITAT), ha señalado en su primer informe provisional que, tras la caída del LZB, pudo producirse una "cadena de averías, instrucciones y actuaciones" que desembocó en la colisión.
El sistema de seguridad había dejado de funcionar en un tramo de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, lo que obligó a aplicar los protocolos alternativos para gestionar la circulación ferroviaria.
En ese contexto, el tren de Iryo permaneció detenido mientras su maquinista esperaba instrucciones del centro de control de Adif para reanudar la marcha. Entretanto, el AVE que circulaba por detrás recibió autorización para avanzar, según las explicaciones ofrecidas por el entonces ministro de Transportes, Óscar Puente.
La revisión realizada por Iryo afectaba al material del tren, incluidos sus equipos de señalización, y no equivale a una inspección de toda la infraestructura ferroviaria ni permite determinar por sí sola las causas del accidente.
Por su parte, la investigación judicial, dirigida por el Tribunal de Instancia de Orgaz, continúa bajo secreto de sumario. Será el resultado de las pesquisas técnicas y judiciales el que determine qué falló y qué responsabilidades pueden derivarse de la tragedia.

