Vivir la final de un Mundial o cualquier otro evento similar puede alterar nuestras rutinas y, con ello, la alimentación. Por eso es importante hacer caso a los expertos y evitar los excesos para que no pasen factura.
"El consumo excesivo de alcohol aumenta la frecuencia cardiaca y favorece la deshidratación", apuntan la psicóloga de Sanitas Soledad Scarcella y el jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela de Madrid en declaraciones a Europa Press. "También conviene limitar el tabaco y prescindir de las bebidas energéticas durante el partido".
Personas con factores de riesgo y patologías previas
Estas recomendaciones son especialmente importantes para aquellos "que presentan factores de riesgo o patologías previas". Por ello es importante seguir con la medicación de forma habitual y no alterar las tomas independientemente de que coincida con el partido o no. "Los antihipertensivos, anticoagulantes y demás medicamentos deben tomarse a la hora indicada", por lo que "no se deben omitir dosis, duplicarlas ni recurrir a ansiolíticos sin prescripción".
Para aquellos que tengan ansiedad o alguna enfermedad cardiovascular, los expertos aconsejan "seguir el encuentro en un espacio menos ruidoso, con una temperatura agradable y acceso sencillo a su medicación".
Evitar redes sociales en exceso
También es importante "limitar la consulta constante de redes sociales y actualizaciones deportivas" para evitar mantener "al cerebro en estado de alerta y alta tensión" al "revisar de forma continua comentarios, reacciones o noticias". De hecho, es importante durante los descansos apartarse "unos minutos del móvil y reducir la exposición a estímulos relacionados con el encuentro".
Qué nos ocurre durante una final
En cualquier caso, lo que es inevitable es la emoción y la alegría por haber llegado hasta un acontecimiento como una final del Mundial de Fútbol 2026. Aun así, recordemos que cada cuerpo reacciona a los estímulos de una forma diferente.
En el caso de una final, se liberan hormonas como la adrenalina, que aceleran la frecuencia cardiaca y elevan de forma transitoria la presión arterial. Y aunque en la mayoría de personas sanas el organismo recupera su estado habitual cuando acaba el estímulo, en otras personas esa activación puede empeorar si existen condicionantes previos como hipertensión mal controlada, insuficiencia cardiaca o similar.
"Durante una final, el corazón puede aumentar su ritmo sin que la persona esté haciendo ejercicio". Y aunque "no debe interpretarse por sí solo como una enfermedad, conviene extremar la prevención cuando existe un problema cardiovascular conocido, especialmente si la emoción se acompaña de alcohol, tabaco o abandono de la medicación".
Qué hacer en caso de emergencia
Tanto Protección Civil como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad recuerdan que ante la más mínima emergencia se debe recurrir al 112 o al punto de atención más cercano. Asimismo, para evitar aglomeraciones, aconsejan dejar libres las entradas y salidas a los locales habilitados para seguir el encuentro y mantener el control durante todo momento.

