EN POR FIN

¿Estar más moreno nos protege del sol?: "El bulo más extendido"

El moreno en la piel aparece en respuesta a la agresión que supone la radiación solar.

Lucía Pozo

Madrid |

En la sección de Wonder Woman: vigila tu cartera del programa Por fin, de Onda Cero, Patricia Suárez y Jaime Cantizano han puesto el foco en uno de los mitos que más se repiten cada verano: "el callo solar", una falsa creencia que asegura que la piel genera una protección natural después de exponerse varios días al sol sin la necesidad de utilizar crema solar.

Con la llegada del verano aumenta la exposición al sol y al llevar más partes del cuerpo al descubierto crece la preocupación del estado de la piel. Sin embargo, como han mencionado en el programa, estar moreno no significa que la piel deje de necesitar protección.

La Asociación Española Contra el Cáncer desmiente la existencia del "callo solar" y recuerda que la exposición sin protección puede provocar daños irreversibles como manchas, envejecimiento prematuro y un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel.

Patricia Suárez ha explicado que la evidencia científica señala que la piel es capaz de generar dosis de vitamina D incluso utilizando protector solar, por lo que no es necesario exponerse sin crema para obtenerla. Además, ha recordado que el moreno de la piel no la hace más tolerante a la radiación ultravioleta, sino que es una respuesta a la agresión que provoca el sol.

Falsa creencia

También han desmontado la idea de que solo las personas con piel clara tienen riesgo de sufrir quemaduras o desarrollar cáncer de piel. Los problemas que provienen de una larga exposición solar pueden afectar a personas con diferentes tipos de piel.

Durante la conversación, Jaime Cantizano ha compartido el consejo de su dermatóloga sobre proteger el borde de las orejas al tratarse de una zona delicada que suele pasar desapercibida en verano.

La vitamina D y los horarios de exposición

Los expertos recomiendan exponerse al sol y beneficiarse de la vitamina D preferiblemente durante las primeras horas de la mañana, antes de las 11:00 horas, y las últimas de la tarde coincidiendo con el atardecer, cuando la radiación solar es menos intensa.