Este miércoles 7 de mayo de 2025, la Iglesia católica inicia un nuevo cónclave para elegir al sucesor del papa Francisco. Aunque en la actualidad estos procesos suelen ser breves, la historia registra cónclaves que se extendieron por años y otros que concluyeron en pocas horas.
El último cónclave: 2013
El cónclave más reciente, celebrado en marzo de 2013 tras la renuncia de Benedicto XVI, duró dos días. Comenzó el 12 de marzo y concluyó el 13 con la elección del cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio como papa Francisco. Se necesitaron cinco votaciones para alcanzar el consenso necesario.

El cónclave más largo: casi tres años
El cónclave más extenso de la historia tuvo lugar entre 1268 y 1271 en Viterbo, Italia. Tras la muerte del papa Clemente IV, los cardenales tardaron 33 meses en elegir a su sucesor, Gregorio X. La prolongada indecisión llevó a los ciudadanos de Viterbo a encerrar a los cardenales y reducir su alimentación a pan y agua para acelerar la elección. Este evento dio origen al término “cónclave”, del latín cum clave, que significa “con llave”.

El cónclave más corto: 10 horas
En octubre de 1503, el cardenal Giuliano della Rovere fue elegido papa Julio II en un cónclave que duró apenas 10 horas. Este proceso récord se facilitó por acuerdos previos y la presencia de todos los cardenales en Roma, ya que el cónclave anterior había ocurrido solo un mes antes.
Además, hay otros cónclaves que también han pasado a la historia por su duración. El cónclave de 1740 duró 181 días y resultó en la elección de Benedicto XIV. También duro mucho el cónclave de 1774-1775, se extendió por 133 días y culminó con la elección de Pío VI. Sin embargo, en tiempos modernos, los cónclaves suelen durar entre dos y cinco días, reflejando una mayor eficiencia en el proceso de elección papal.

