El viento tiene consecuencias negativas en la salud mental. Esa es la conclusión a la que ha llegado la Universidad de Valladolid tras un estudio de biometeorología, que ha demostrado que los iones positivos generados por el viento producen una sobreproducción de serotonina, un neurotransmisor que, si se tiene en exceso, produce irritabilidad, cefaleas e insomnio.
Esto se conoce como 'Efecto Foehn' y las personas más perjudicadas son las "meteorosensibles", es decir, aquellas a las que los cambios en el clima les afecta más que al resto. Según los resultados de la Universidad de Valladolid, a partir de 1.000 - 2.000 iones por centímetro cúbico, el organismo reacciona liberando serotonina de manera exagerada, lo que provoca "cefaleas, dificultad para concentrarse y alteraciones del sueño".
No significa que el viento provoque por sí mismo un trastorno mental
No es el único estudio que ha alertado sobre esta relación. La revista 'Medicina y Salud Pública' también ha publicado un artículo en el que indica que la alteración de serotonina y melatonina influye "directamente" en el bienestar emocional de aquellas personas que sean sensibles al clima. Además, si una persona ya padece de depresión o ansiedad, las consecuencias se agravan.
No significa que el viento provoque por sí mismo un trastorno mental, sino que es un factor desencadenante para personas, ya de por sí, predispuestas. También la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en su repositorio oficial dispone de un artículo llamado 'Viento y salud mental: efecto Foehn y vientos desértico' en el que afirma que "diversas patologías psiquiátricas" pueden verse "agravadas" por este fenómeno.
Otros estudios previos
Además, hay investigaciones en las que se ha descubierto que en el siglo VI a.C. ya se estudiaba esta relación entre el viento y la salud mental. En Cantabria, sin ir más lejos, un estudio premiado por el Instituto Cántabro de Estadística demostró que el viento produce un aumento en las consultas psiquiátricas, sobre todo en "trastornos depresivos y crisis de ansiedad".
En países como Suiza, el Foehn alpino ya ha sido reconocido como atenuante en procesos judiciales relacionados con crímenes cometidos durante episodios de viento intenso.
Recomendaciones para las personas meteorosensibles
Así las cosas, los expertos recomiendan a las personas meteorosensibles que traten de mantener rutinas estables de sueño, eviten la sobreexposición a noticias sobre el temporal y practiquen deportes de relajación. Si es posible, buscar zonas arboladas o cercanas al mar, donde hay mayor concentración de iones negativos y, en última instancia, acudir a un profesional si los síntomas persisten.
Desde que empezó el 2026, nueve borrascas han pasado por la Península. La última, la borrasca Oriana, que ha obligado a activar la alerta roja en Castellón por vientos huracanados, mientras que en la Comunidad Valenciana está en aviso naranja. Previamente, la borrasca Nils obligó a suspender en Cataluña las clases y actividades al aire libre.

