El cantante puertorriqueño, Bad Bunny, ha hecho historia esta madrugada al convertirse en el primer intérprete de habla hispana en protagonizar el espectáculo de la media parte de la final de la Super Bowl, que han ganado los Seahawks de Seattle.
Donald Trump: "Es una bofetada a nuestro país"
La actuación, como cabía esperar por sus declaraciones anteriores, no ha sido del gusto del presidente de Estados Unidos, quien lo ha calificado como "uno de los peores de la historia".
Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo
Según ha escrito en sus redes sociales, el show de Bad Bunny, "es una afrenta a la grandeza de EEUU y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia". Y ha añadido que "nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven en todo Estados Unidos y en el resto del mundo".
A la misma hora, el movimiento Turning Point (que fundó Charlie Kirk) contraprogramó a Bad Bunny con un 'All-American Halftime Show' con varias actuaciones de música country.
Trump ha dicho que la actuación del reconocido artista puertorriqueño "recibirá excelentes críticas de los medios de comunicación falsos", pero será "porque no tienen ni idea de lo que está sucediendo en el mundo real".
Bad Bunny ha sido un gran detractor de la ofensiva migratoria de la Administración Trump, y el año pasado decidió no llevar su gira 'Debí Tirar Más Fotos World Tour' a EEUU para evitar redadas.
Más recientemente, en la entrega de los premios Grammy manifestó: "No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos americanos", antes de añadir "fuera ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas)".
La actuación de Bad Bunny
El cantante puertorriqueño transformó el escenario en una reivindicación de América Latina, con una puesta en escena plagada de referencia a Puerto Rico.

