Donald Trump sigue diciendo que tendrá Groenlandia "por las buenas o por las malas". Ante esta declaración de intenciones, países como Francia, Alemania o Dinamarca han empezado a enviar militares al territorio. España lo está estudiando mientras el presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró el otro día que "para seguir siendo libres", había que "ser temidos": "Para ser temidos, debemos ser poderosos y para ser poderosos en este mundo tan brutal, debemos actuar más rápido y con más fuerza".
Desde El Orden Mundial, aseguran que Macron "tiene razón" porque Trump siempre se ha manejado en relaciones de fuerza, lo que significa que "si tienes más fuerza que él, te va a dejar en paz, pero si eres más débil, se va a meter contigo si quiere algo de ti. Y el problema es que los europeos no sabemos demostrar fuerza. No tenemos capacidades para ello y Trump se aprovecha".
La nueva amenaza de Trump
El presidente sabe precisamente esa carencia que tiene Europa y de ahí viene la amenaza que hizo este sábado por la noche a los países que habían enviado tropas a Groenlandia: Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Países Bajos y Finlandia. Trump dijo que hasta que no se alcance un acuerdo de compra del territorio, impondrá aranceles del 10% a partir del 1 de febrero, y del 25% a partir del 1 de junio.
Aunque la amenaza es para estos países, la Unión Europea es una unidad y, por tanto, no se le puede poner un arancel a un país como Francia y que no le afecte, por ejemplo, a España o Italia: "Además, uno de los países afectados sería Dinamarca, lo que significa que le está imponiendo aranceles a un país que está enviando tropas a un territorio que está bajo su soberanía. Es algo absolutamente demencial", afirman Fernando Arancón y Eduardo Saldaña.
La ruptura con la OTAN, la estrategia de la UE y el plan de Dinamarca
Esta situación refleja "la ruptura de la relación transatlántica entre EEUU y Europa", pero lejos de amedrentar a la Unión Europea, lo que está mostrando es la unidad que hay ante las nuevas amenazas de un Donald Trump que ya cansa a Bruselas. ¿La respuesta de los 27? El Parlamento Europeo ha advertido de que no aprobará el acuerdo comercial firmado por la UE y EEUU en 2025 dándole al presidente donde más le duele: en el bolsillo.
Otro de los movimientos que reflejan esa unidad es el plan que prepara Dinamarca: la operación de envió de tropas a Groenlandia abarca por el momento a siete países europeos, pero Copenhague pretende que esto siente las bases de una operación militar más amplia en el marco de la OTAN, es decir, que invita a EEUU a unirse a estas maniobras al tiempo que traslada el mensaje de que los países europeos se van a unir.
Parece que Bruselas ya se ha rendido a la idea de disuadir a Trump de tomar la isla, más que nada porque el presidente ya tiene acceso a los recursos del territorio, puede tener militares allí y acceder también a las rutas del Ártico. Lo de Trump en Groenlandia no es por seguridad nacional, "sólo quiere poner la bandera". Y Europa lo sabe. De ahí su estrategia: mayor unidad y diversificar sus alianzas para alejarse de EEUU.
Lo hemos visto este fin de semana con la firma del acuerdo entre la UE y Mercosur, algo que, "indudablemente", no ha gustado a Donald Trump porque hablamos de la zona de libre comercio más grande del mundo: 700 millones de personas. También lo hemos visto con Canadá acercándose a China y "aprendiendo la lección de que no te puedes fiar de Trump".
Una estrategia arriesgada
Esta estrategia es, sin duda, positiva en tanto que la Unión Europea necesita encontrar aliados fuera de los tradicionales de Estados Unidos, pero "también nos pone en rumbo de colisión". ¿Por qué? "Si firmamos un acuerdo para comerciar más y estrechar lazos con los países latinoamericanos (los más lejanos a los que EEUU puede considerar de su área de influencia), el país también lo puede tomar como que nos estamos metiendo en su patio trasero".
