Solo han pasado 48 horas desde que Donald Trump anunciara que se tomaría "dos semanas" para decidir si Estados Unidos intervendría en la guerra de Israel e Irán hasta el ataque a tres instalaciones nucleares del país persa: Fordow, Natanz e Isfahán. En su red Truth Social ha calificado la operación como "un éxito espectacular", mientras que el secretario de defensa, Pete Hegseth, ha asegurado que el programa nuclear de Irán ha quedado "completamente devastado".
El ataque a Irán ha sido el primero en 45 años, desde la revolución iraní en 1979, aunque el gobierno estadounidense ha aseverado que no han entrado en guerra, sino que el objetivo era atacar sus "ambiciones nucleares. "Estados Unidos no está en guerra con Irán", sino con sus "ambiciones nucleares", ha dicho el vicepresidente JD Vance.
Lo cierto es que los bombardeos han supuesto un cambio de idea con respecto a lo que Estados Unidos había planteado en las últimas semanas. Israel e Irán llevan 14 días de intercambio de ataques y el país norteamericano siempre se había posicionado del lado de Israel proporcionándole todo tipo de medios, así como ciberataques en otras ocasiones.
Trump reiteró durante su campaña electoral que no metería a Estados Unidos en "guerras eternas"
De hecho, el propio Trump durante su campaña electoral, negó involucrar a Estados Unidos en otra gran guerra en Oriente Próximo. El presidente estadounidense prometió a sus electores que, de ser elegido, Estados Unidos dejaría de involucrarse en "guerras eternas" y no participaría en conflictos extranjeros, defendiendo el lema "America First (América Primero) por encima de todo.
Asimismo, criticó a sus predecesores por haber participado en este tipo de conflictos. Sin embargo, una vez que llegó a la Casa Blanca, su política exterior ha sido distinta. Con el paso del tiempo ha endurecido su retórica hasta el punto de atacar directamente a Irán. Ha justificado los bombardeos con que "durante 40 años Irán ha estado diciendo ¡muerte a Estados Unidos, muerte a Israel!" y que el objetivo es la paz.
De igual manera, en declaraciones posteriores, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha tendido la mano a hablar con Irán, aunque ha manifestado que "el mundo es más seguro y estable que hace 24 horas". Del mismo modo ha atacado a los países que se han mostrado en contra y los ha calificado de "cobardes" porque "en privado coinciden con nosotros, pero hacen lo que tienen que hacer por sus propios fines de relaciones públicas".
Un ataque planificado durante meses
Con el paso de las horas se han conocido más detalles sobre el bombardeo. La operación se llama 'Midnight Hammer' (Martillo de Medianoche) y había sido planificada durante meses, según ha revelado el Pentágono, aunque la decisión final fue tomada "minutos antes" según Rubio.
"La decisión final, por supuesto, se tomó justo antes. Me refiero a minutos antes de que se lanzaran las bombas. Y, por supuesto, eso fue anoche" ha expresado. En la operación han participado 125 aeronaves, incluidos siete bombardeos B-2, aviones cisterna de reabastecimiento, aviones de reconocimiento y cazas: un total de 75 bombas y misiles.
Ha sido el mayor bombardeo con B-2 de la historia del país desde los ataques del 11-S del 2001. Están diseñados para penetrar defensas aéreas pesadas y realizar ataques de precisión. Durante el ataque, lanzaron más de una docena de bombas antibúnker de 13.600 kilos sobre dos instalaciones nucleares clave: Fordó y Natanz y misiles Tomahawk desde un submarino contra Isfahán.
Voces contrarias al ataque y qué va a pasar ahora
Una vez conocida la decisión de Trump, muchas han sido las voces que se han mostrado críticas con esta decisión. En primer lugar, el primer ministro de Exteriores de Irán, que ha acusado a Estados Unidos de "traicionar la diplomacia" y de "cruzar todas las líneas rojas", lo que es "una violación imperdonable del derecho internacional".
China y Rusia, por su parte, han condenado el "irresponsable" ataque y han denunciado que viola el Derecho Internacional, al tiempo de exigir la respuesta inmediata del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Por su parte, la Comisión Europea ha pedido "contención, diplomacia y diálogo".
Cabe destacar que personas afines a Trump también se han mostrado contrarios a la decisión. Es el caso de Steve Bannon, uno de los máximos impulsores del universo MAGA (Make America Great Again) que ha lamentado que "la fiesta ha empezado" y ha avisado de que esto "es el inicio de la tercera Guerra Mundial".
Aunque según Estados Unidos no están en guerra con Irán, lo cierto es que reina la desconfianza y la inseguridad en el ambiente. Los ataques han supuesto una demostración de fuerza de los estadounidenses y un cambio en su política exterior. Es probable que Irán lleve a cabo su propia venganza, de hecho autoridades del país han avisado de que habrá "consecuencias duraderas" y que se reservan "todas las opciones" de cara a su "propia defensa".
"Los sucesos de esta mañana son indignantes y tendrán consecuencias duraderas. Todos los miembros de la ONU deben estar alarmados por esta conducta extremadamente peligrosa, ilegal y criminal", ha sentenciado el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi.

