Conscientes de que en las próximas elecciones generales puedan empeorar sus resultados, los socios habituales del Gobierno se conjuran entre ellos. Y por eso proponen al PSOE una reforma del Congreso, inédita desde 1982, que evite que muchos de ellos acaben en el Grupo Mixto.
El PSOE tendrá que retratarse ante sus socios
Ante el temor de que no lleguen a los porcentajes de voto o número de diputados necesarios y vigentes para conformar grupo parlamentario propio, ERC, Podemos, Junts y Compromís quieren que el PSOE les apoye en dicha reforma.
Bajar el listón para no perder peso parlamentario
¿Y qué proponen estos grupos al PSOE? Un nuevo cálculo que les garantice ser a cada uno grupo parlamentario. Para ello, proponen modificar el artículo 23 del Reglamento del Congreso para que se rebaje del 5% al 3% de votos a nivel nacional (en el caso de Podemos) y del 15% al 10% de votos a nivel provincial (en el caso de los otros tres partidos) el porcentaje de umbral mínimo de respaldo electoral y así evitar los habituales préstamos de diputados.
Motivos técnicos para evitar la irrelevancia
Los cuatro socios habituales del PSOE justifican -en un texto recogido por EuropaPress- esta reforma porque "la incidencia directa en la capacidad de iniciativa, la presencia en los órganos de la Cámara, el tiempo de intervención y el ejercicio de las funciones de control constituye un elemento relevante para asegurar que el mandato representativo pueda desplegarse en condiciones efectivas".
ERC, Podemos, Compromís y Junts creen, por ello, que actualmente los requisitos previstos para constituir grupos parlamentarios generan "rigideces no siempre acordes con la pluralidad" expresada en los procesos de elección de representantes.
Pero la realidad también arroja otras conclusiones: las últimas encuestas demoscópicas coinciden en un agrupamiento del voto de izquierda y derecha y eso supondría un desastre para algunas de las formaciones como Junts, Esquerra o la propia Podemos que ante un bajón de resultados electorales ahora piden la reforma del Reglamento del Congreso.
Acabar con el "mercado persa de diputados al peso"
Los socios quieren que no se vuelva a repetir el "mercado persa de diputados" que al inicio de cada legislatura se repite, como en el caso de los Comunes y el PSC. En la legislatura actual, ERC y Junts se vieron inmersas en dicho mercadeo. No cumplían los requisitos del reglamento actual y pidieron prestados diputados al PSOE y a Sumar. Así, cuatro diputados del PSC apoyaron a Junts y dos diputados de En Comú a los de Esquerra.
¿Qué supone tener grupo parlamentario propio?
Básicamente, más tiempo y más dinero. Poder disponer de más minutos en las comisiones y en la tribuna de oradores en los debates parlamentarios, así como más presupuesto para pagar a cada grupo político.
En todo caso, dicha reforma no se haría efectiva hasta la próxima legislatura.

