En una entrevista a TVE, la eurodiputada de Podemos y ex ministra de Igualdad, Irene Montero, ha hecho coincidir el cierre de campaña de los elecciones en Aragón con un anuncio: su formación finalmente votará "Sí" a convalidar el decreto del escudo social, que incluye la moratoria antidesahucios pactada entre PSOE y PNV.
Un acuerdo que la propia formación -en palabras de su líder Ione Belarra- calificaba esta misma semana de "pacto criminal", "chapuza" y "asco absoluto" pero que a día de hoy les vale. Dice Montero que "vamos a votar a favor. Podemos siempre va a estar ahí aunque haya decrecido la protección y aumentado la pérdida de derechos".
Irene Montero recuerda en todo caso que su apoyo al decreto antidesahucios no es decisivo porque corre el riesgo de ser tumbado en la Cámara Baja si Junts mantiene su rechazo al texto, al igual que PP y Vox.
El Gobierno es una veleta
A pesar de este cambio de rumbo que Montero justifica para que la gente esté protegida -sobre todo los que se amenazados con quedarse en la calle- la líder de la formación morada carga con este Gobierno "veleta" dando prioridad a sus pactos cambiantes -señala- con distintos socios en lugar de garantizar la protección a los ciudadanos. Por eso se ha preguntado: ¿gobernáis para estar bien con Junts o con el PNV, o para proteger a la gente?
Los Presupuestos... son otro cantar
Finalmente, Montero advierte que esta nueva concesión al Gobierno no garantiza ni mucho menos un futuro apoyo a favor de los Presupuestos Generales del Estado para 2026 si no se cumplen condiciones como revertir el aumento de gasto militar o bajar por ley el precio del alquiler.
Un anuncio al final de una campaña agónica para Podemos
El anuncio de Irene Montero coincide con el cierre de campaña de las elecciones de Aragón del próximo domingo 8 de febrero en las que Podemos-Alianza Verde podría incluso desaparecer del parlamento en esa comunidad.
La mayoría de las encuestas publicadas en la recta final de la campaña estiman que la formación se moverá en una horquilla de entre 0 y 1 escaño, con un porcentaje de voto que oscila entre el 1,5% y el 2,8%. La barrera electoral del 3% por provincia es el factor determinante que decidirá su permanencia en el hemiciclo.

