JORNADA REDUCIDA

Pepe Álvarez sobre la aplicación de la jornada reducida: "Que la cajera les agradezca que está trabajando dos horas y media más cada semana"

El secretario general de la Unión General de Trabajadores (UGT) reflexionó sobre el retraso de la aplicación de la reducción de la jornada laboral, señalando que la falta de consenso entre el Gobierno está afectando a los trabajadores

ondacero.es

Madrid |

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez | EFE / Archivo

La tensión entre los sindicatos y el Gobierno crece tras el anunciado retraso en la reducción de la jornada laboral. Pepe Álvarez, secretario general de UGT, ha cuestionado con dureza la falta de avances en la tramitación de la ley, trasladada a septiembre por falta de apoyos parlamentarios. El líder sindical ha apelado directamente a la clase política con una advertencia dirigida especialmente a quienes se oponen al debate.

"Cuando pasen por un supermercado, que la cajera les agradezca que está trabajando dos horas y media más cada semana", expresó.

Un retraso en la ley que agrava el descontento sindical

El Gobierno ha decidido aplazar la tramitación de la ley que reduce la jornada laboral hasta el próximo periodo parlamentario, después del verano, alegando la necesidad de más tiempo para negociar apoyos y ante la presión de algunos grupos como Junts. La medida, que busca fijar una jornada máxima de 37,5 horas semanales sin merma salarial, es una de las principales reivindicaciones sindicales en la actual legislatura.

Pepe Álvarez ha lamentado la decisión, al señalar que "cada día que pasa es una oportunidad perdida" y ha mostrado su preocupación ante la incertidumbre política que rodea la tramitación de la ley. El dirigente de UGT no solo critica la falta de valentía para debatir el tema en el Congreso, sino que insiste en que los trabajadores siguen soportando jornadas excesivas por la falta de consenso parlamentario.

Llamamiento a la movilización y crítica a los partidos

UGT y CCOO han anunciado nuevas movilizaciones y asambleas sindicales a lo largo del mes de julio y septiembre, con el objetivo de mantener la reducción de jornada en la agenda política y evitar que quede bloqueada.

Álvarez avisa: "Vamos a ir a un proceso de movilizaciones" si no se produce un avance, y exige a los partidos que expliquen públicamente su negativa a debatir la reforma, una cuestión que, según sus datos, cuenta con un respaldo social muy mayoritario.

El líder sindical recuerda que la medida, reclamada por una gran mayoría de la sociedad española, afecta de manera especial a los trabajadores de sectores como el comercio, la hostelería y los servicios, precisamente los más vulnerables ante la precariedad y las horas extra no reconocidas.

"Tienen que explicar por qué no se aprueba", reclama Álvarez.

La reforma laboral en el centro del debate

La reducción de la jornada laboral sin merma salarial sigue siendo uno de los grandes objetivos de los sindicatos y del Ministerio de Trabajo en esta legislatura. La falta de acuerdo con los empresarios y el bloqueo parlamentario amenazan con mantener congelada una reforma que, según los sindicatos, impulsaría un reparto más justo del tiempo y los beneficios del trabajo, reforzando derechos básicos como el descanso, la conciliación y la protección frente al abuso.

La crispación social y sindical aumenta mientras miles de trabajadores siguen esperando una reforma cuya aprobación, por ahora, no tiene fecha definitiva en el Congreso.