Mariano Rajoy ha negado ante el tribunal de la Audiencia Nacional la existencia de una "operación política" para robar información sensible al extesorero del PP, Luis Bárcenas, durante su mandato, asegurando que lo que hubo fue "una operación policial" que "se adecuó totalmente a la legalidad", en alusión a la del 'caso Gürtel'. El objetivo de esta última, ha dicho, era "coger el dinero" de Bárcenas y "averiguar quiénes eran sus testaferros".
Durante su declaración como testigo en el juicio del caso Kitchen, el presunto operativo parapolicial orquestado por el Ministerio del Interior de su Gobierno para robar información a Bárcenas sobre dirigentes del partido en la época en la que se investigaba judicialmente la caja B del PP, Rajoy ha negado, asimismo, haber destruido un sobre entregado por Bárcenas con información sobre la contabilidad B del partido, afirmando que eso es "absolutamente falso".
"Aquí, en todo este tema, no ha habido ninguna operación política. Luego conocimos que hubo una operación policial, porque además se ha explicado aquí, cuyo objetivo fundamental era el que debía de haber sido siempre, que es coger el dinero del señor Bárcenas y averiguar quiénes eran sus testaferros", ha dicho Rajoy. El expresidente ha argumentado que ni el ministro del Interior en 2013, Jorge Fernández Díaz, ni el secretario de Estado de Seguridad de entonces, Francisco Martínez --ambos acusados en el juicio--, ni él mismo "están en las operaciones policiales". "Y yo estoy absolutamente convencido de que esa operación policial se adecuó totalmente a la legalidad", ha agregado.
Preguntado sobre si tiene conocimiento de que Bárcenas tenga información comprometedora sobre él, Rajoy ha dicho que su tranquilidad es "total y absoluta". "No creo que las tuviera. Las hubiera dado a conocer, como dio a conocer otros muchos documentos", ha argumentado el expresidente. Además, Rajoy ha circunscrito su relación con Bárcenas a un ámbito "puramente profesional", declarando que nunca fue "una persona de su confianza", y ha expresado que es "absolutamente falso" que Bárcenas le entregara un sobre con el remanente de la caja B del PP.
Rajoy responde al 'M. Rajoy'
Además, ha dicho desconocer que fuera conocido por el comisario jubilado José Manuel Villarejo y otros miembros de la presunta trama se refirieran a él como "El Asturiano" o "El Barbas". "Yo me llamo Mariano Rajoy, como todo el mundo sabe, y luego cada uno me llama como quiere", ha ironizado.
A preguntas del abogado de Podemos, que ejerce la acusación particular, Rajoy se ha referido al mensaje "Luis, sé fuerte" que envió a Bárcenas. "Me he acordado porque a lo largo de los últimos 15 años se reproducía casi todos los días", ha indicado, negando, posteriormente, haberle enviado otro en el que decía: "Hacemos lo que podemos".
Rajoy también ha negado que tomara medidas para minimizar los daños producidos en el partido por la investigación judicial sobre la contabilidad B del PP, como también haber presionado o intimidado a Bárcenas de cara a su declaración judicial sobre ese asunto. "Eso es absolutamente falso", ha comentado, antes de afirmar que desconoce si se produjeron seguimientos a Rosalía Iglesias, mujer de Bárcenas.
Cospedal admite reuniones con Villarejo, pero niega que le hiciera "encargos"
La exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal ha negado que hiciese "encargos" al excomisario José Villarejo, pero sí ha reconocido que le hacía "preguntas" sobre las filtraciones en prensa del sumario "secreto" que afectaba a la exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá.
En respuesta a preguntas de la abogada del PSOE, Cospedal ha señalado que estas reuniones con Villarejo se produjeron todas en condición de secretaria general de los populares, y siempre a iniciativa del excomisario, de quien ha dicho que, según él, tenía "unas magníficas relaciones con la prensa".
"Además de una compañera de partido, Rita Barberá era una señora, y además era muy amiga mía. Yo tenía interés en saber cómo se estaban produciendo esas filtraciones, cuestión sobre la cual también opinó y negativamente de que se estuvieran produciendo el entonces ministro del Interior, el señor Pérez Rubalcaba. Yo quería saber cómo era eso. Y él (Villarejo) me decía que tenía posibilidad de acceder a la prensa, que era muy amigo de periodistas y me dijo que intentaría enterarse", ha sostenido Cospedal.
Además, ha deslizado que en el PP existía "la sospecha más que fundada" de que estaban siendo "espiados, seguidos u observados por alguien que tenía que ver con el Ministerio del Interior".
