Carlos Alsina ha recibido este viernes en La Cultureta, la sección cultural de Más de uno, al escritor Javier Cercas, junto a Rosa Belmonte, Sergio del Molino, Guillermo Altares y Rubén Amón. La visita ha coincidido con la reciente publicación por parte del Gobierno de documentos oficiales sobre el golpe de Estado del 23F, lo que ha vuelto a situar a Cercas en el foco por su ensayo narrativo 'Anatomía de un instante', posteriormente adaptado como serie.
Al inicio de la conversación, Alsina y Cercas han recordado el encuentro que el escritor mantuvo con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien pidió la desclasificación de los documentos. Cercas ha explicado que no solo solicitó ese gesto, sino que le trasladó que la interpretación del golpe no cambiaría sustancialmente, porque la información esencial ya era conocida; lo que sí cambiaría —a su juicio— es que habría "un lugar menos al que pudieran aferrarse los bulos". A su juicio, en esta ocasión el presidente "lo ha hecho bien" desde el punto de vista democrático, y ha ironizado: "Ojalá todas las cortinas de humo sean para contar la verdad".
En ese sentido, ha sido tajante: "los bulos van a continuar porque esto es un negocio". Y ha resumido su tesis con una frase rotunda: "El gran secreto sobre el golpe de Estado del 23F es que no hay secretos". A su entender, el secreto entorno al golpe militar dirigido por Tejero es "un secreto vacío" no se puede refutar porque está vacío.
Los bulos van a continuar porque esto es un negocio
Información que ya conocíamos
Cercas ha señalado que la mayor parte de lo publicado ya era conocido —él mismo dedicó cuatro años a tiempo completo a investigar aquellos hechos para escribir 'Anatomía de un instante'— y que apenas un pequeño porcentaje de los documentos le resultaban inéditos, como algunas notas internas, entre ellas una del PCE que advertía sobre quienes lanzaban bulos contra el rey. También ha recordado que la participación del CESID no constituye ninguna revelación: dos de sus miembros fueron juzgados y uno condenado.
Carlos Alsina ha evocado asimismo un episodio posterior al golpe: tres semanas después, el ministro de Defensa, Alberto Oliart, compareció en el Congreso en una sesión en la que la prensa fue vetada y los diputados advertidos de que no podían revelar lo allí tratado. Sin embargo, algunos parlamentarios grabaron la sesión y al día siguiente los periódicos publicaron en portada la información remitida por el ministro.
El papel de los historiadores
En cuanto a la batalla por el relato, Cercas ha afirmado que el bulo sobre el 23F lo lanzó en su origen la ultraderecha y que hoy lo difunden sectores de la ultraizquierda y del secesionismo. Ha lamentado que haya investigadores que opinen sobre el golpe sin haberlo estudiado en profundidad y ha reconocido que "me abochorna" que se hablen de teorías sin un trabajo riguroso detrás.
Ha lamentado que el golpe no haya sido estudiado con mayor profundidad por parte de algunos historiadores y que la falta de documentación directa se utilice como coartada y terminen amplificándose determinados bulos desde ámbitos académicos, ha concluido, "es para deprimirse".
Sobre el desarrollo del golpe, ha insistido en que fue una operación urdida por un grupo muy reducido, fundamentalmente militares, con apenas "tres o cuatro civiles" conocedores de la maniobra. Niega la existencia de una gran trama civil, aunque sí reconoce que había un "ambiente" favorable a un gobierno de concentración presidido por un militar, con apoyos puntuales en distintas fuerzas políticas. También ha admitido que el rey cometió errores serios, entre ellos la destitución de Suárez.
25 aniversario de 'Soldados de Salamina'
La presencia de Cercas en el programa respondía en origen al 25 aniversario de 'Soldados de Salamina', su novela sobre la Guerra Civil. Sobre esta obra ha afirmado que no cambiaría nada porque "es mejor que yo". A su juicio, el libro no ha cambiado; lo que ha cambiado es la mirada de los lectores con el paso del tiempo, algo que considera natural y positivo: "están bien".
La literatura es conocimiento y placer como el sexo
En el terreno literario, ha defendido que la literatura sirve para comprender incluso a "las bestias y los monstruos" y ha reivindicado su utilidad: "la literatura es conocimiento y placer como el sexo". También ha valorado positivamente las adaptaciones de sus obras al cine o al teatro, porque "son cosas distintas": una novela —ha recordado— "es las palabras que la constituyen", y eso es imposible trasladarlo íntegramente al lenguaje audiovisual.

