José Luis Rodríguez Zapatero ha declarado este miércoles ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. Un acto que ha durado casi tres horas en el que ha negado que haya ejercido influencias para favorecer a la aerolínea Plus Ultra, que recibió una ayuda pública de 53 millones de euros por parte del Gobierno en 2021.
La declaración del expresidente "no ha logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad" en su contra, según apunta el juez Calama, quien a su vez ha rechazado dictar medidas cautelares contra él al no apreciar riesgo de fuga.
Zapatero es el primer expresidente del Gobierno que en democracia ha declarado como imputado en una causa en la que se investigan delitos de tráfico de influencias, organización criminal, blanqueo y falsedad documental, además del delito fiscal y contrabando que el juez le imputó por las joyas valoradas en 1,3 millones de euros ubicadas en una caja fuerte en su oficina.
Así las cosas, Calama ha rechazado la petición realizada por la Fiscalía Anticorrupción de retirarle el pasaporte; aunque insiste en que "la declaración del investigado no ha logrado desvirtuar los indicios de criminalidad expuestos en el auto de imputación, y que derivan de diversas y distintas fuentes de prueba".
Transferencias y conversaciones
Una de las cuestiones a las que apunta el juez Calama sobre el papel de Zapatero es la "trazabilidad de diversas transferencias" entre las cuentas bancarias del expresidente "en relación con fondos procedentes de la ayuda pública concedida por el Gobierno a la mercantil Plus Ultra". También señala el uso de "múltiples sociedades mercantiles indiciariamente instrumentales para canalizar estos pagos".
En cambio, recordemos que en su declaración, el exlíder del PSOE ha negado haber liderado una trama de influencias en favor de Plus Ultra y ha atribuido los pagos recibidos a sus trabajos de consultoriía. Unos pagos que el juez Calama sospecha que pueden ser comisiones.
En concreto, ha dicho que los 490.780 euros recibidos de la empresa Análisis Relevante, propiedad de su amigo Julio Martínez Martínez, eran la remuneración por los trabajos para esta compañía, con la que tenía un contrato verbal.
Joyas por valor de 1,3 millones de euros
Por otra parte, el juez destaca en su auto el hallazgo en la oficina de Zapatero de casi 80 piezas de joyería cuyo valor supera los 1.300.000 euros "sin que, a día de hoy, se haya acreditado su origen ni su correspondiente liquidación tributaria y aduanera".
También alude a los dispositivos intervenidos en los registros practicados y al "análisis preliminar" de la extracción del móvil del principal accionista de Plus Ultra, Rodolfo Reyes, que autoridades judiciales de Estados Unidos hicieron en 2021 y facilitaron en 2026 a la Justicia española.
En cualquier caso, tras la declaración de Zapatero, el juez considera que no se han desvirtuado los indicios que motivaron la imputación del expresidente, por lo que la causa debe evolucionar "en el sentido de consolidar tales indicios, de por sí suficientes en este momento procesal para continuar la investigación" o, en su caso, "para disiparlos a través de diligencias de investigación que contrarresten de manera eficiente aquella suficiencia".

