El Gobierno español ha dado un ultimátum a Italia para que retire las restricciones impuestas a las llegadas desde España por vía aérea y marítima. El plazo concluye este domingo, 9 de agosto de 2026. Si Italia no rectifica, el Ejecutivo ha anunciado que responderá con medidas proporcionales.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado a EFE que "no hay ningún motivo" para que Italia mantenga los controles en las fronteras con España y ha defendido que la crisis migratoria de Ceuta, que provocó la decisión italiana, ya está "canalizada y reconducida".
Italia rechaza el ultimátum
Sin embargo, el Ejecutivo de Italia ha avisado de que "no acepta ultimátums ni imposiciones" y ha asegurado que no reconsiderará su decisión de suspender a España del acuerdo Schengen hasta el 15 de agosto, en referencia a un llamamiento en redes sociales a una nueva entrada masiva, ese día, de migrantes ilegales desde Marruecos.
"Italia no acepta ultimátums ni imposiciones del extranjero en materia de seguridad nacional y control de fronteras", ha manifestado la oficina de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en un comunicado.
El Gobierno italiano se marca esa fecha como tentativa porque tampoco reconsiderará su decisión "hasta que se hayan eliminado por completo los riesgos para la seguridad y el terrorismo en Italia". Con todo, el Gobierno italiano asegura que esta dura respuesta "no menoscaba la relación con un país amigo como España".
"Asimismo, defienden que "las autoridades fronterizas italianas harán todo lo posible para garantizar la máxima accesibilidad a los ciudadanos españoles y europeos, quienes, cabe destacar, no se ven afectados por la reintroducción de los controles en las fronteras aéreas y marítimas".
Controles fronterizos con España
Italia reintrodujo el pasado 1 de agosto los controles fronterizos con España, una medida que, según denuncian desde el Gobierno español, ha afectado a miles de pasajeros y ha generado inseguridad jurídica en pleno periodo estival.
Aseguran, por tanto, que la decisión italiana se tomó "sin previo aviso, de forma unilateral" y con unos argumentos que, a su juicio, "no se ajustan ni al Código de Fronteras de Schengen ni a la verdad".
España ha sostenido que ninguno de los migrantes que accedieron de forma irregular en Ceuta cuenta con un régimen especial de permanencia desde 1991 y que, gracias a la cooperación del Reino de Marruecos, "la práctica totalidad de ellos ya han retornado".
Además, el Ejecutivo ha recordado que, según Frontex, Italia es el Estado miembro de la Unión Europea que más cruces irregulares ha registrado en los últimos años, "con cifras que han llegado a duplicar las de España". También ha acusado a Italia de no aplicar desde 2022 el Reglamento de Dublín, una situación que, según las autoridades españolas, ha aumentado la presión migratoria sobre el resto de países europeos.
Pese a ello, España ha subrayado que nunca ha establecido controles contra Italia y ha recordado su apoyo durante la crisis migratoria de Lampedusa en 2023, así como la apertura de sus puertos a embarcaciones rescatadas en el Mediterráneo central.
El Ejecutivo advierte de posibles medidas de respuesta
El Gobierno español ha considerado que la medida adoptada por el Gobierno de Italia es "injusta, contraria a los intereses de la Unión Europea y discriminatoria para la población española". Por ello, ha pedido a Italia que retire los controles y que garantice a los españoles el mismo trato que al resto de los ciudadanos europeos.
En caso de que Italia no dé marcha atrás antes de que finalice el domingo 9 de agosto, España ha asegurado que adoptará "medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos".

